ALEGRES Y CONFIADOS

  1. Nosotros

Esta imagen de C. Belmonte ilustraba en el suplemento Pasatiempos de «El País» (2.8.98) un test titulado ¿Es usted alegre?. No reprodu­cimos el test, pues habría que adaptarlo a los jó­venes, pero transcribimos alguna de las pre­guntas que allí se hacían. Podemos comenzar centrándonos en ellas y dando respuestas que aludan a situaciones que vivimos o que hemos vivido. Después se sacan conclusiones de lo que ha salido.

– ¿Cómo llegas todos los días a clase? (Mal­humorado y molesto / con una sonrisa / de­pende de cómo estén las cosas…)

– ¿Qué suelen decir de ti los que te conocen? (Que eres una persona jovial y simpática / la tristeza andante / reflejo de las circunstancias).

– ¿Cómo contemplas la vida? (Con optimismo / con pesimismo / con realismo)

– Te invitan a una fiesta de disfraces: ¿qué ha­ces? (Crees que es una pesadez y procuras no ir / crees que es como cualquier otra / crees que es un buen motivo para entretenerse más que en una fiesta normal).

– ¿Te sientes satisfecho con tu vida? – ¿Te ríes con frecuencia?

– ¿Crees que eres alegre o que estás alegre con frecuencia, a pesar incluso de lo que tengas en­cima?

  1. La imagen

Centrarse ahora en la imagen. Trabajar a par­tir de todo lo que nos sugiera. Señalamos algu­nas pautas de intervención. Las primeras son generales. Al final se puede concretar a partir de los símbolos que aparecen.

– ¿Qué le pasa a ese personaje? ¿Cómo ha lle­gado a esa situación?

– ¿Qué pasa a su alrededor? ¿Cómo está in­ternamente a pesar de lo que le pasa?

– ¿Cómo ha llegado a esa situación interna? ¿Qué hacer para mantenerla?

– ¿Su actitud interna le puede ayudar a supe­rar esa situación?

– El personaje tiene mucha cara… O al menos está desproporcionada respecto al resto del cuerpo. ¿Es la cara típica de quien no se preo­cupa de nada o de quien tiene confianza en sa­lir airoso de las dificultades?

– Es la cara típica que se extendió a mediados de los ochenta en camisetas, posters y pegatinas y que traducía la expresión “Don’t hurry. Be happy” (“No te preocupes. Sé feliz”). Su origen se unió en parte a la aparición de la música ac­cid house como baile un poco robotizado y del éxtasis como droga de diseño de acción rápida y repercusión inmediata.

– En este caso, sonríe (Al personaje se le llamó el Smiley), pero su sonrisa es temblorosa. ¿Quién o qué nos quita el miedo? ¿Cómo lo afrontamos?

 

  1. La realidad y nosotros

Aplicar la imagen a cada uno. Partir al prin­cipio de lo que se ha dicho a leer la imagen.

– ¿Cuándo hemos estado nosotros en una si­tuación parecida? Partir de los elementos sim­bólícos que aparecen y trabajar con ellos: está en el mar… ¿Es náufrago? ¿De qué lo somos noso­tros?

– Aparecen cinco tiburones. Dar nombre a ca­da uno de ellos: nuestras amenazas y peligros actuales.

– ¿Cuál es nuestro salvavidas en la vida? Concretarlo en un dibujo de un salvavidas en el que se incluyan diversos aspectos de nuestra vi­da: lo que nos salva en los momentos difíciles, lo que nos saca a flote en las situaciones de pe­ligro, lo que nos da confianza, lo que nos hace permanecer en alegría…

  1. Nosotros ante la realidad

Al final se puede recordar lo que se respondió en la primera parte sobre la alegría para ver cuál es nuestra estructura interna y descubrir nuestra manera de funcionar.

– Resumir y concretar: ¿En qué se parece lo que hemos dicho de esa persona a nosotros?

– ¿Qué nos da confianza en una situación ad­versa?

– ¿Cómo mantener la alegría en una situación adversa? Señalar entre todos diez pautas.

– Sonreír siempre. Buscar cómo y en qué cir­cunstancias especiales hacerlo. Llevarlo a cabo.

HERMINIO OTERO

 

 

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