Arrugas

 

(2011). Dirección: Ignacio Ferreras. Guión: Ángel de la Cruz, Paco Roca, IgnacioFerreras y Rosanna Cecchini; basado en el cómic Arrugas, de Paco Roca. Producción: Manuel Cristóbal, Enrique Aguirrezabala y Oriol Ivern. Música: Nani García. Fotografía: David Cubero.

 

Las arrugas crecen y se extienden al compás de los años hasta el momento en el que la vida se cierra inexorablemente.

“El cómic surge de dos partes. En primer lugar, de la idea de la vejez, porque mis padres son mayores y quería hacer una historia para entender su situación: quería saber qué sienten, qué esperan de la vida, la soledad que tienen, ya que seguramente mis hermanos y yo no vamos a verlos a casa todas las veces que ellos querrían, etc. A partir de ahí, pensé en hacer un cómic sobre las residencias de ancianos, y empecé a documentarme, a hablar con médicos, enfermeros y con gente que tenía a familiares en residencias. El segundo punto surgió a partir de esta primera idea, porque el padre de uno de mis mejores amigos tenía Alzheimer. A él lo conocía desde hacía mucho tiempo y pude ver cómo le iba afectando la enfermedad, y lo rápido que era en una primera fase: de ser una persona con mucha cultura y que siempre estaba leyendo pasó, en pocos meses, a no poder ponerse por sí mismo una camisa. Se llamaba Emilio, que es el nombre que le puse al personaje principal de Arrugas. Junté ambas ideas, la vida en una residencia de ancianos y el tema del Alzheimer, y a partir de ahí realicé el cómic.” (Paco Roca)

Emilio y Miguel soportan demasiados años en las espaldas. Sus trayectorias coinciden en un geriátrico y la relación no les resulta fácil. Los encontronazos hacen saltar las chispas en ocasiones. La compasión mitiga algunos de los instantes más dolorosos. Recelos y complicidades se suceden en el recinto. ¿Qué les queda por vivir? ¿Cómo serán capaces de afrontarlo?

“El cómic, al igual que la literatura, te otorga más libertad que otros medios, especialmente que el cine, porque los presupuestos no son tan elevados. Como en el cómic no se esperan grandes beneficios, los autores son más libres para crear sus historias. Sin embargo, hay muy pocas historias que traten temas como la vejez, y ése es otro motivo que me llevó a hacer esta obra. Yo vengo de la ilustración publicitaria y, una vez, me encargaron hacer un cartel para una feria. Se trataba de un cartel en el que tenía que dibujar varios personajes así que, entre otros, incluí una pareja de ancianos. Cuando lo presenté, me dijeron que el cartel estaba bien, pero que tenía que borrar a los ancianos. Me dijeron que la publicidad no va dirigida a ellos, salvo en cosas muy específicas, para anunciar residencias o productos para las pérdidas de orina. Existe un canon de belleza, basado en la juventud y la competitividad, y la vejez no entra en él. Eso me llevó a la idea de hacer algo que fuese lo antipublicitario, una historia en la que no hubiese jóvenes, donde el peso recayese sobre personas mayores. De hecho, en Arrugas los personajes jóvenes son totalmente secundarios, como los cuidadores y los familiares, que aparecen en muy pocas ocasiones.”

“La gente suele pensar que la animación es Pixar y poco más, que no se pueden hacer historias adultas. Y es un error, porque hay películas y cómics como Persépolis o Vals con Bashir, que demuestran lo contrario. Ahora llega el momento de que en nuestro país se puede reivindicar esto: que es una película de animación pero no es una película para niños, ya que trata un tema social. Esa etiqueta le vino muy bien al cómic y también le puede beneficiar a la película, para que la gente vaya a verla sin demasiados prejuicios. Porque es que, además, ése es un posible camino para el cine de la animación, huir de las superproducciones al estilo Disney porque es muy difícil competir contra esas películas o contra películas como Chico y Rita, que tenía un presupuesto de 8 millones de euros, mientras que el de Arrugas es de algo más de 2 millones. Ni cuadriplicando el presupuesto de Arrugas seríamos capaces de competir con los presupuestos de Disney, por lo que en España, y en Europa, tenemos que buscar otros caminos que, por otro lado, te dan más libertad: nadie ha llegado y ha dicho que nos daba 2 millones más a cambio de poner un final feliz.”

Augusto Fernández

Pistas para la reflexión

  1. ¿Cómo ha sido la vida de Emilio y Miguel hasta entonces? ¿Cuáles han sido sus mayores alegrías y decepciones? ¿Qué esperan del futuro?
  2. ¿Qué relación se va entablando entre ambos? ¿En qué consiste su vida actual? ¿Quién se adapta mejor a la nueva situación? ¿Qué recelos surgen? ¿Por qué?
  3. ¿Cómo viven los ancianos en nuestra sociedad? ¿Qué tienen en común con Emilio y Miguel? ¿Conocemos a alguien semejante a ellos? ¿En qué aspectos? ¿Cómo nos gustaría envejecer?