¿Bajamos del monte?

Me vais a perdonar que empiece mi colaboración en este blog con una reflexión personal, pero la fecha lo requiere.

Todos los años, en esta época en nuestras tierras del País Vasco y Navarra irrumpe una figura, el «Olentzero«.

Tal como cuenta la canción que los coros cantan por nuestras calles la noche de Nochebuena, Olentzero estaba en el monte, aislado, ocupadísimo, haciendo carbón vegetal. No sé si sabéis como se hace el carbón vegetal- en la película Tasio se puede ver bien-.  Hay que estar todo el día pendiente de que el fuego en el que se está quemando la madera no se apague; así que los carboneros allí andan día y noche, preparando, vigilando, removiendo y no sé cuántas cosas más. Un sinvivir.

Pero, dice la canción, que este carbonero un día se dio cuenta de que Jesús había nacido (¿un ángel? ¿una revelación?) y dejándolo todo: el trabajo pendiente, el fuego, el carbón,… salió corriendo y bajó al pueblo, a la civilización, donde estaba la gente, a avisar, a dar la buena noticia, a celebrarlo.

Miro a mi alrededor. Mi despacho. Silencio, quietud, papeles, agenda súper-repleta, programaciones, planes… ¿aislada en mi monte?

¿Sentimos que Jesús viene? ¿Qué está aquí entre nosotros? ¿Tenemos una buena noticia que dar a la gente y, sobre todo, a los jóvenes?

¿Dónde está la gente? ¿Dónde están los jóvenes?

olentzero-jabi-artaraz

fotografía de Jabi Artaraz

“Agentes de Pastoral”, estamos todavía a 23. ¡Es el momento! Estamos a tiempo. De salir de las catacumbas, de bajar del monte. A las calles, a las plazas, a las redes, a los corazones, a la vida.

¿A dónde? ¿A quién? Esa es mi pregunta para este tiempo tan luminoso. ¿Cómo hacerme presente? ¿Cómo hacernos presentes?

Hay tanto que contar. Hay tanto que celebrar. Unámonos a la fiesta.

¡FELIZ Y RUIDOSA NAVIDAD!

 

Irune López, COORDINADORA INSPECTORIAL DE ORIENTACIÓN Inspectoría Salesiana Santiago el Mayor

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