CAMBIAR EL MUNDO… ¡COSA DE DOS!

Señor, si me concedieras diez líneas, tan sólo diez líneas

para expresarte mis más profundos anhelos,

dudaría entre ponerte una denuncia por lo mal que marcha el mundo,

tu mundo, o me limitaría a contarte mis penas

(evidentemente por razones de espacio, te haría un brevísimo esquema).

Señor, si me concedieras diez líneas, tan sólo diez líneas,

vacilaría entre soltarte una reprimenda

(a veces pienso que te la tienes bien ganada)

o pasaría directamente a engrosar, con mis numerosísimas

peticiones y quejas, tu libro de reclamaciones…

Señor, si me concedieras diez líneas, tan sólo diez líneas…

  • Te hablaría de mis noches en vela, calculadora en mano, para llega a fin de mes…
  • Te contaría los males que afligen a mi gente…
  • Te revelaría (lo tengo fácil) el gran número de cadenas televisivas que hablan de Ti…
  • Te enseñaría el periódico (escoge el día) por la sección de sucesos…
  • Te acompañaría (es broma) a dar un paseo por el extrarradio de mi ciudad…
  • Te pediría un milagro o dos o tres o… bueno, o uno cada día…
  • Te mostraría cómo tus palabras se las lleva el viento…
  • Te echaría en cara la mala repartición del pastel…
  • Te enseñaría (harto difícil) los lugares donde no hay guerra, donde no hay hambre…
  • Te preguntaría si otro mundo es posible…

Señor, si me concedieras diez líneas,

corro el peligro de que mis palabras se queden en eso, en palabras…

Por lo que hoy, Señor, quiero que me concedas una línea,

tan sólo una línea para decirte…

  • Lo que Tú y yo podemos hacer ahora, en este preciso momento…

 José María Escudero

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