CANCIONES (LAICAS) DE NAVIDAD

Navidad

 

Navidad, dulce Navidad,

la alegría de este día

hay que celebrar.

Para que el cielo se vista de color,

para que lluevan semillas del amor,

para que alfombres los campos con olor,

para que cantes con más de una canción.

Arre, borriquito, arre, burro, arre,

arre, borriquito, que llegamos tarde.

Arre, borriquito, vamos a Belén,

que mañana es fiesta y, al otro, también.

Para que llenes de luz la oscuridad,

para que nunca te canses de volar,

para que el día te enseñe la verdad,

para que el viento te silbe al terminar.

Campana sobre campana

y sobre campana una.

Asómate a la ventana,

verás al Niño en la cuna.

l’ara que sueñes cosechas de ilusión,

para que todo sea un solo corazón,

para que el frío se llene de calor,

para que no me equivoque de canción.

Dime, niño, de quién eres

todo vestido de blanco. (bis)

Para que llenes de luz la oscuridad,

para que nunca te canses de volar,

para que el mundo sonría al despertar,

para que se abra la puerta y no se cierre más.

Navidad, dulce Navidad,

la alegría de este día hay que celebrar.

ROSANA (Luna Nueva)

 

Canción de Navidad

 

El fin de año huele a compras,

enhorabuenas y postales

con votos de renovación,

y yo qué sé del otro mundo,

que pide vida en los portales,

me doy a hacer una canción.

La gente luce estar de acuerdo,

maravillosamente todo

parece afín al celebrar.

Unos festejan sus millones,

otros la camisa limpia

y hay quien no sabe qué es brindar.

Mi canción no es del cielo,

las estrellas, la luna,

porque a ti te la entrego,

que no tienes ninguna.

Mi canción no es tan sólo

de quien pueda escucharla,

porque a veces el sordo

lleva más para amarla.

Tener no es signo de malvado

y no tener tampoco es prueba

de que acompañe la virtud;

pero el que nace bien parado,

en procurarse lo que anhela

no tiene que invertir salud.

Por eso canto a quien no escucha,

a quien no dejan escucharme,

a quien ya nunca me escuchó:

al que en su cotidiana lucha

me da razones para amarle:

a aquel que nadie le cantó.

 

Mi canción no es del cielo…

SILVIO RODRIGUEZ (Rodriguez)

PARA HACER

Recogemos dos canciones recientes que se centran en la Navidad. Aunque las hemos llamado laicas (¿con­fiesan a Jesús como Mesías?), abogan por una Navidad desde dentro que vaya a las actitudes fundamenta­les: solidaridad, compromiso, utopía, defensa del marginado… Y eso también es celebrar la Navidad.

Se pueden incorporar en una celebración (ver esa sección en este mismo número de Cuaderno Joven).