CELEBRAR LA NAVIDAD

«Escriba usted un texto corto sobre la Na­vidad». Y escribió: «¡Oh, la Navidad!»

«Escriba usted un texto largo sobre la Na­vidad». Y escribió: «Navidad».

 

Este año, la Navidad comercial ha empeza­do en Madrid el día 1 de noviembre. Ter­minará el 31 de enero. Cada ve/ empieza antes y termina más tarde, cada vez dura más la Navidad comercial. Un día llegará en que sólo habrá Navidad comercial: ha­brá conseguido acabar con la Navidad.

 

Quizá no deberíamos ponernos tan furio­sos contra la Navidad comercial: no deja de ser una manipulación más del Nacimiento de Jesús. Hay tantas…

 

Algunos filósofos hablan del Dio,, insomne, eternamente vigilante, despierte>, en ten­sión. Incómoda, insufrible postura que aca­so vino a solucionar la humanización de Dios, el nacimiento de Dios-hombre; Dios, por fin, ya puede dormir, relajarse,, desinhi­birse.. Navidad es el descanso de Dios.

 

Hasta para este tipo de esotéricas reflexio­nes, probablemente heterodoxas, abre ca­mino la Navidad. ¿Cabe heterodoxia ma­yor que conceder carnet de identidad y permiso de conducir a Dios? Eso viene a ser la Navidad.

 

Hay quien dice que la Navidad debería ce­lebrarse de forma más espaciada, cada cin­co o seis años. O cada cuatro, corno los Jue­gos Olímpicos. ¿Se imagina alguien el dete­rioro olímpico si esos juegos se celebraran todos los años?

 

Una cosa es el deporte o el espectáculo y otra la ternura, la necesidad de amor, la fe, la esperanza, etc… Cada día necesita el hombre renovación de sentimientos o cele­bración de sentimientos necesarios, por eso la Navidad es cada día.

 

¿Qué pasaría si sólo celebráramos la Navi­dad cada cinco años? ¿La celebraríamos mejor? Quiero decir, de manera más pro­funda v religiosa. Sospecho que todo sería igual que ahora.

 

¿Qué pasaría si solo se celebrara una Navi­dad cada siglo? Pues que el mundo, todos nosotros, tiraríamos la casa por la ventana y la ventana también. Habría grandes fies­tas pero todo seguiría igual. Prefiero la Na­vidad anual: la alegría, el amor, la ternura, la esperanza, la fe, cuando son verdad, o sea, cuando son, se renuevan de continuo al margen de calendarios.

 

No basta cantar: hay due sentir la música. Y Se puede cantar, incluso dando muestras de excelente oído y buena voz, sin el menor sentido musical. Lo rnismo pasa con la Na­vidad. Y con la fe. Y con todo.

 

BERNARDINO M. HERNANDO «Alandar», die. 1997

  

PARA HACER

 

1.Escribir un texto -poema, por ejemplo- que glose el texto corto al que se alude en el primer punto.

2.¿Qué pensamos de la Navidad comercial? Buscar los síntomas de este año.

3.¿Qué pasaría si celebrásemos la Nao- ¡dad cada varios años? ¿Y si la celebrásemos cada día? ¿Cómo se puede celebrar cada día?

4.La Navidad necesita ser también desmitificada para poderla celebrar de verdad. Trabajar con el tex­to de la página de al lado, tan sugerente como todo lo de su autor. (No señalamos pautas para ello).

 

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