Colonizados

Alfonso Rojo daba cuenta en El Mundo (24.2.99) del cierre de la mitad de las factorías que Levi Strauss, la mítica marca de pantalones vaqueros, tenía en Estados Unidos. Los nuevos adolescentes tienen nuevos gustos y parecen no sintonizar con los calzones resistentes que comenzaron vistiendo a los buscadores de oro hace más de un siglo y que se convirtieron en el uniforme de los hippies y roqueros y entraron en todos los ámbitos de la sociedad con la fiebre informal en la década de los ochenta. Con esa disculpa, el autor comentaba cómo la principal exportación estadounidense ya no son cereales, coches o aviones sino los productos de su cultura popular: películas, programas de televisión, sofware informático… y otros bienes de entretenimiento, que se han duplicado desde que se desplomó la Unión Soviética en 1991, aportan 60.000 millones de dólares, más de lo que obtienen con cualquier otra industria.

Eso significa que estamos colonizados. Así lo resumía el autor:

Es clave tomar conciencia de esta situación y ayudar a adolescentes y jóvenes a que lo sean también y a que actúen ante ella.

Por ahora, en este Cuaderno Joven de mayo florido y primaveral, aludimos en varias secciones al amor. Ojalá que en ese campo seamos cada vez más personas y nos libremos de cualquier colonización.

CUADERNO JOVEN

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