De la amistad al cyberbullying

Un estudio elaborado por la Universidad de Navarra y publicado por el Injuve afirma que uno de cada diez menores de dieciocho años ha sido acosado o molestado a través de internet en alguna oportunidad. En él se aportan también otros datos interesantes sobre cómo y para qué usan los adolescentes y jóvenes las redes sociales.

Informes recientes sostienen que más de mil quinientos millones de personas utilizan internet de manera cotidiana. Una marea humana de grandes dimensiones que incluye una gran cantidad de niños y adolescentes, los cuales suelen establecer relaciones a través de salas de chat, foros y redes sociales como Facebook o Tuenti.

Acosados. Los filtros y los distintos sistemas de protección constituyen herramientas muy valiosas a la hora de la navegación, pero lo cierto es que resulta imposible garantizar por completo la seguridad en línea de los menores de dieciocho años. Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Navarra y publicado por el Instituto de la Juventud (Injuve) afirma que uno de cada diez menores ha sufrido algún tipo de acoso a través de internet. El informe, titulado “Menores y redes ¿sociales?: de la amistad al cyberbullying”, destaca que el grupo más expuesto a ser molestado en la red está formado por los chicos y las chicas de dieciséis años de edad: el 17% de los primeros y el 13% de las segundas han confesado haber experimentado algún tipo de acoso.

Acosadores. La encuesta también ha relevado que el 5% de los menores entre diez y dieciocho años ha aprovechado las herramientas virtuales para perjudicar a alguien con la publicación de comentarios hirientes o el envío de fotos y vídeos. Los varones (7%) son más propensos que las niñas (4%) a este tipo de acciones.

Hacer amistades. Diversos estudios señalan que el 96% de los jóvenes usa internet. El 67% de estos internautas, por su parte, aprovecha las redes sociales para hacer amistades. Para los expertos, las nuevas interrelaciones entre el mundo real y el virtual obligan a redefinir las relaciones humanas y a repensar el uso de las tecnologías en la vida cotidiana.

Peligros: Las voces más alarmistas aseguran que el crecimiento educativo en línea puede generar una “obsesión compulsiva” por la opinión de los compañeros y que el uso indiscriminado de la red provoca la pérdida de la memoria cultural. Algunos profesores universitarios también creen que el ordenador en el aula puede convertirse en una fuente de distracción.

¿Instrumento de socialización? Los especialistas no pretenden demonizar las nuevas tecnologías, sino que insisten en que no todos los instrumentos sirven para todas las personas ni del mismo modo. El concepto, por tanto, pasa por no absolutizar estas herramientas y adecuarlas a los fines. En el caso específico de las redes sociales, estas parecen reemplazar otros puntos de referencia compartidos como las plazas, los bares o las parroquias. El análisis de estos servicios digitales muestra que las personas con una capacidad innata para relacionarse hallan en las redes sociales un instrumento sólido para generar nuevos vínculos y fortalecer los ya existentes.

Las relaciones personales. Por otra parte, quienes tienen carácter tímido pueden encontrarse en riesgo de desarrollar múltiples relaciones virtuales mientras potencian su aislamiento en el ámbito real. La conclusión, en cualquier caso, es que las redes sociales no pueden sustituir a las relaciones personales, ya que el vínculo virtual nunca puede compararse con el contacto cara a cara.

Alejandro Feijóo

Profes.net, 14.09.10