Derecho a la Palabra

Convivencias con jóvenes en torno a la Biblia

Ernesto Rodríguez-Arias

 

Quisiera ofrecerte en estas páginas más que una experiencia de Convivencias con la Palabra, una convicción: es posible. Sí, es posible usar la palabra de Dios con todas las edades, es posible comprenderla, es posible rezar con ella; quizá debiera seguir añadiendo razones, pero caería en el riesgo de que no se comprendiera la primera afirmación: ¡es posible!.

 

  1. Anotaciones introductorias

 

El mayor impedimento, tú mismo

Insisto tanto en esta idea porque a lo largo de mi experiencia en pastoral he comprobado lo difícil que es hacer comprender a los animadores todo esto. No cabe duda, la formación condiciona la experiencia y, así, nos encontramos con mucha dificultad para ofrecer a los demás aquello que nosotros no hemos vivido de jóvenes. Se podría dar, por tanto, el caso de encontrar la mayor oposición en los mismos animadores para estos proyectos conla Palabra.

Mi experiencia en este campo me permite animarte a hacer alguna de las actividades que a continuación desarrollo, pero quisiera antes dejarte la idea de la utilidad de la Palabra. Si te llama la atención la siguiente afirmación quiere decir, como si fuera esto un test, que todavía te falta camino por andar en todo esto: ¿Qué te parece que se hagan fotocopias de la Palabra de Dios en una celebración o en una actividad?. Si tu respuesta ha sido que te parece bien, te ruego que leas con un poco más de atención el siguiente artículo; si estás en los que responden que no, eres de los nuestros, descansa.

 

Tirar la Palabra por los suelos

Quiero decir, entonces, que la Palabra de Dios tiene su dignidad y que me parece muy mal encontrar tirada dicha Palabra por los suelos o abandonada en cualquier lugar cuando repartimos fotocopias. Los gestos son importantes, muy importantes, con la Biblia también. Te cuento una anécdota; con alumnos de 2º de la E.S.O. estábamos de Convivencia en un albergue y para bromear conmigo un alumno disimuló dejar caer su propia Biblia con la pretensión de disfrutar de mi reacción. Yo puse cara de susto y, al tiempo, sonreí: Me gustaba que hubieran captado de esta manera la importancia de tratar bien el texto sagrado.  Te aseguro que aquellos chicos no eran mejor que tus alumnos o que tus chavales del grupo de catequesis y, también, que no por eso lo fueron mejores.

Entonces ¿de qué se trata? te podrías preguntar; bueno, creo que es sencillo: facilitar el acceso a la Palabrade Dios y tener fe en su actuación en el corazón de los hombres. Nosotros, que somos hombres de fe, no medimos nuestros esfuerzos por los resultados.

 

Una Biblia personal

Para cualquier actividad relacionada con el mundo de la catequesis, las convivencias o la oración te animo a que utilices la Biblia, a que animes a todos a llevar su propia Biblia; si lo consigues, te tocará después a ti demostrarles que no era inútil el libro, que cargaron con ella porque luego se la reservó un pequeño espacio en las actividades programadas. Nos sucede, también, que pedimos a los jóvenes un cuaderno y un bolígrafo para después no darles oportunidad de usarlos. Descuida que en la siguiente convocatoria, cuando especifiques el material que hay que llevar ya no te harán caso. Puede que te sorprenda mucho lo que te pido: que traigan su Biblia personal. Acepto que algunos ni siquiera la tengan y que te pidan prestada una o que les ayudes a conseguirla, pero piensa, que por lo menos, de eso se dan cuenta, de lo que carecen. Llegar a tener una Biblia y considerarla como personal es toda una meta nada despreciable. Entiendo que todo esto es una lucha, que no se consigue de la noche a la mañana, que puede dar la sensación de tiempo perdido, pero también piensa que las prisas en ciertos campos de la catequesis son peligrosas opciones. Te estoy proponiendo que la Palabra de Dios tenga un puesto físico relevante.

Si ya hemos conseguido que todos tengan su Biblia, lo que viene después es tarea fácil. Con la Biblia puedes jugar, hacer concursos, teatro y representaciones, rezar, entrar en la psicología de personajes, despertar el sentido crítico ante diversas versiones cinematográficas o musicales de personajes bíblicos… No temas a la Biblia, no temas abrirla ni que otros la abran y la lean, no te quedes sólo en los Evangelio o en el Nuevo Testamento; ¡sin miedo!, no pasa nada, que lean, que se fijen en detalles, que comprueben la riqueza de las diferentes versiones según las ediciones: todo ayuda.

La Biblia es útil, no vale sólo para ser proclamada en una celebración; y quizá aquí pueda estar el origen de tantos problemas que la sobrecargan. Si estás esperando que en todo momento lo que leas o lean sirva para una oración personal intensa o para dar solución al último tema de catequesis, fácilmente caes en la tentación de reducirla o de pedirla demasiado inoportunamente. La utilidad de la Biblia la descubres cuando respetas el texto, te sumerges sencillamente en los diferentes relatos y dejas que los personajes pasen de ser santos a hombres que quieren ser creyentes, que luchan por creer y te dejan, en su humanidad, la mejor invitación a hacer tu propio recorrido de fe. No tienes por qué explicarte o explicarles todo lo que lees, ni suprimir las aparentes contradicciones o “escándalos” no vaya a ser que, por no conseguirlo, dejes de leer.

 

Despacio se va más deprisa

Si vas a usar la Biblia en un convivencia y a los destinatarios ya se les queda un poco lejano lo de haber dado clase de religión, te sugiero gastar unos primeros cartuchos con ejercicios muy sencillos que les permitan coger seguridad. Así no se sientan demasiado incómodos con el nuevo instrumento de convivencias.

Aunque sea con un cierto tono de broma les propones repasar lo que se les ha olvidado. Invitas a los asistentes a que curioseen la Biblia que tienen en las manos, de manera especial que miren los añadidos con los que cuenta: “en la parte de atrás veo mapas, un diccionario de términos, el índice general, índice analítico unas fotos de cuadros religiosos…”. No importa, es a la larga muy útil el poder contar con diferentes ediciones bíblicas. Familiarizados con estos añadidos de nuestras biblias, les indicas que se sitúen en el índice general y señalen con el dedo en esa misma hoja, por ejemplo, el libro del Génesis y se fijen en la página que indica (que no la busquen, todavía). “Encuentra libros con nombre de mujer. Es el último (Apocalipsis). Tiene nombre de matemáticas, pero es un libro (el libro de los Números)”. El siguiente paso será el de ir a  buscar el capítulo 1 y versículo 1 del libro que quieras, una vez encontrado deberéis regresar al índice general par iniciar nuevas búsquedas. Este ejercicio suele ser eficaz y fácilmente lo puedes convertir en un improvisado concurso de buscador de citas. Dices alto y claro un libro indicando que una vez encontrado levanten la mano y, al tiempo, pongan la otra mano encima de la página para que no puedan pasar más hojas. Vas contando en alto los que van llegando: 1º, 2º, 3º… y mandas leer el texto para comprobar que sí han acertado y no estaban en otra cita. Si te atreves, puedas competir con cualquiera de ellos, pero ten cuidado, ahora te pueden ganar. Yo suelo ser un poco agresivo y admito que se lleguen a hacer apuestas o regalos en este improvisado concurso.

Ya tenemos a todos, en breve tiempo,  con esta capacidad de buscar las citas que les quieras indicar. Proponerles buscar diferentes textos no te tiene que suponer ningún problema; quizá te falta un pequeño truco: facilitarles unas delgadas tiras de papel para que con  ellas puedan marcar el lugar del texto bíblico propuesto. En algunas convivencias hemos repartido una tira bíblica, en ella venía la cita y la primera frase o una frase destacada: “(Eclesiástico 6, 5-17) … el amigo fiel es seguro refugio, el que le encuentra, ha encontrado un tesoro”. Esto te permite no repetir insistentemente la cita hasta que el último se entere y poder crear un cierto ambiente si el texto que propones está en el marco de una celebración.

El resto de propuestas que te ofrezco se enmarcar dentro de unas convivencias tenidas  en un albergue con un grupo de jóvenes de un Centro Juvenil Salesiano de Madrid.

 

  1. Desarrollo de la Convivencia

 

  • Horario (sábado)
Hora                Actividad                     Observaciones
11.00 Oración – Entrega de las tres llaves.

– Rezamos con la Biblia.

– Un gesto ante tu Biblia.

11.35 Primer momento de trabajo – Usar tu Biblia.

– Testimonio.

– Lectura y análisis de un texto del Eclesiástico (La amistad).

12.15 Reflexión personal – Oferta de textos bíblicos.

– Encuentro personal con la Palabra.

14.00 Comida  
16.00 Juego bíblico – Dividimos en 5 o 6 grupos.

– Pruebas…

17.00 Segundo momento de trabajo – Talleres en pequeños grupos.

– Trabajo individual.

– Comentario con el pequeño grupo.

18.30 Merienda  
19.15 Tercer momento de trabajo – Dinámica de comunicación-revisión.

– Qué destaco,  me ha llamado la atención.

– Mi regalo desde la Palabra.

20.30 Cena  
22.30 Oración – Sombras, luz, creación…

– Ser palabra y ofrecer la Palabra.

 

 

  • Oración: entrega de las tres llaves

            En un contexto de oración se van presentando las tres llaves de acceso a la Palabra. Estas llaves con forma de llave antigua de las de abrir un castillo han sido preparadas y recortadas con antelación. Les servirán también de marcadores.

 

– Llave rosa

La primera llave, y la más importante es la fe; confiar en  lo que oyes u oirás. Se exige una actitud de entrada: la expectación, admiración, escucha atenta. A estos textos hay que entregarles el corazón. Ejemplo: La carta de mi madre, de un amigo o amiga. Si vivo fuera de casa, en otra ciudad o país, las letras se leen con emoción, con pasión, con el corazón… luego se repara en lo que cuenta, que puede ser más o menos importante, pero, sobre todo… ¡he recibido carta de mi madre!.

Texto bíblico: Deuteronomio 6, 1-9,20-25. Salmo 42, 139 (138), 18 (17).

Se proponen dichas citas y para no repetir demasiado la cita ésta puede estar escrita en hojas grandes para que todos vean el libro y los números. En un tiempo de silencio y de oración, se les invita a que escriban en unas octavillas algún versículo o palabra que les guste, les llame la atención o les diga algo hoy. Dichas octavillas se recogerán en una cestilla o bandeja, para posteriormente repartirlas aleatoriamente  a los asistentes. Se puede invitar a alguno a leer en alto alguna octavilla.

 

– Llave amarilla

Esta segunda llave, representa el conocimiento. Hay que acceder a la Palabra con el estudio de la Biblia y de libros que nos acercan a la comprensión de esa época, mundo, escritos… Nos tendremos que dejar ayudar de todos los medios de la pedagogía, de las ciencias bíblicas, de la antropología, de la historia; ahora, incluso, de aspectos de la sociología y de la economía. Hay a vuestro alcance muchos medios y recursos.

Texto bíblico: Lc 24, 13-35 (El camino de Emaús; Hch 8, 30-31 (¿Comprendes lo que lees?).

Se ofrecen estas lecturas, pero no nos entretenemos mucho. Se les deja un breve tiempo para que busquen el texto y lo lean. Al terminar el ejercicio se les reparte a cada uno una llave de color amarillo.

 

– Llave azul

Esta llave representa la vida, nuestra vida. A la Palabra hay que acercarse desde la propia vida, las inquietudes que uno viva y tenga porque tus inquietudes podrán encontrar consuelo en la Escritura y la Escritura podrá despertar nuevas inquietudes.

Si vamos con la vida a la Palabra, haremos una lectura acentuada de ciertos textos porque nos llaman más la atención nos dicen más hoy… Muchos hombres han buscado en la Palabra luz para la vida, y desde la vida han encontrado luz para la Palabra. Se entrega la llave azul.

 

  • Primer momento de trabajo

– Lorena nos ofrece su proceso y experiencia en el conocimiento y escucha de la Palabra.

– Estudio de Eclesiástico o Sirácida  6, 15-17. Este texto es muy fácil y te sorprenderá lo bien que lo acogen los jóvenes; habla de la amistad y les resulta revelador encontrar la expresión “quien tiene un amigo tiene un tesoro”. Para sorpresa suya ya saben de memoria textos bíblicos.

Te propongo que se lea varias veces el texto y que el lector elegido lea alto, claro y despacio. Nosotros solemos leer los textos indicando el número de cada uno de los versículos que se van leyendo, esto te permiten seguir, sin perderte, la lectura en tu Biblia aunque sean editoriales distintas. Para el siguiente paso se necesita un lápiz o un boli porque puedes señalar alguna palabra para comprobar qué sinónimo se ha utilizado en otra versión bíblica. No estaría mal que además de subrayar esa palabra que tú has indicado añadas ahí cerca las que aportan otros compañeros desde sus biblias. Si quieres añadir algún comentario creo que te resultará fácil y a ellos también.

 

  • Reflexión personal

Se ofrecen diferentes textos para la reflexión personal e individual. Se entiende este momento como una oportunidad para confrontarse con la Palabra del Señor. Los textos arriba expuestos pueden ser suficientes y válidos; conviene no llenarles de citas, a fin de cuentas la invitación está clara: abrir la Palabra, enfrentarse y contrastarse con ella.

 

  • Juego bíblico

Estamos en una actividad un poco más relajada por la hora, pero que seguiremos utilizando para hacer útilla Biblia y divertido el juego. Se formarán 5 ó 6 grupos de entre todos los asistentes. El juego consiste en un concurso de actividades y pruebas variadas. Según la prueba, el grupo deberá presentar  como concursante a distintos miembros del grupo.

 

– El buscador de citas: Hay que buscar un versículo de la Biblia y leerlo en alto el primero que lo encuentre.  Un jugador por grupo. Compiten todos al mismo tiempo. 3 puntos a quien gana cada prueba-pregunta. Cuando un jugador ha encontrado el versículo se levanta rápidamente y lo lee en alto.

 

– Quiniela: Se reparte una quiniela que deberá rellenarse. Participa todo el grupo. Hay un tiempo prudencial y suficiente para rellenarla, pero no es necesario hacerlo con prisas. 10 puntos al grupo ganador, 6 al segundo y 3 al tercero; si hay dos o más ganadores, se reparten los puntos entre ellos. Ejemplo, dos primeros pues se reparten cada uno 8 puntos. Si hubiera complicaciones decide el juez. Ejemplo de posibles preguntas: Uno de estos apóstoles no es evangelista a) Mateo, b) Pedro, c) Lucas.

 

– Preguntas y respuestas: Se reparten unas fichas con preguntas y respuestas que deben aprenderse de memoria en breve tiempo. Participa todo el grupo, pero tienen que elegir un portavoz de grupo. Se deja un tiempo limitado para estudiar las fichas. Cada respuesta acertada vale 3 puntos el rebote vale 1 punto. Se va preguntando por orden a los distintos grupos.

 

– David contra Goliat: Antes de comenzar la prueba, se les puede explicar algo de la historia de estos personajes.   En una zona delimitada, un miembro de un equipo, con los ojos vendados, tiene que coger a otro de un equipo contrario que deberá indicar constantemente su posición mediante una campanilla o emitiendo un ruido. Participa un miembro de cada grupo. 3  puntos al que gane; si se hacen eliminatorias también se seguirá concediendo otros tres puntos al que gane, y así hasta que quede un campeón. El juez decide continuar o no las eliminatorias.

 

– Puzle o historieta:  Hay que pegar en orden los dibujos que se reparten de acuerdo con la cita bíblica que corresponde a dicha historieta. Este material es fácil conseguirlo en alguna página web religiosa.      Se reparten citas bíblicas y dibujos desordenados que deberán ordenarse de acuerdo con el relato bíblico.           Participa todo el grupo y todos los grupos al mismo tiempo. Hay un tiempo limitado para todos. El ganador 9 puntos, el segundo 6 y el tercero 3. El juez decide otra distribución de los puntos en caso de empate.

 

  • Segundo momento de trabajo

Dividimos el gran grupo en 4 ó 5 grupo más pequeños. El taller de trabajo va a ser el mismo para todos, pero nos dividimos en grupos para tener posteriormente la reunión a partir del trabajo e investigación realizados.

 

– Taller

Se reparte la cita y dibujos para comenzar el trabajo de investigación y reflexión. Es necesario que se pueda contar con un sitio donde apoyarse, mesa o carpeta, pues hay que cortar, pegar, pintar y escribir al tiempo que manejamos la Biblia. Se ofrece unos modelos de trabajo para que sea más fácil saber lo que se pide y cómo hacerlo. En estos dibujos hay que desarrollar la capacidad de observación e investigación. Este método ya está depurado por la experiencia; se pide que señalen en tres apartados primero lo que ven del texto sin interpretar nada, sin identificar personajes. Ejemplo: “veo un hombre sentado, tiene barba larga y un bastón en la mano, a su lado…; segundo cita y texto bíblico. Deberán buscar el texto bíblico que se les indica en el dibujo y elegir, para cada una de las viñetas la cita más adecuada. El tercer apartado invita a un reflexión personal a modo de actualización del texto, oración…

 

– Trabajo individual o por parejas

Conviene respetar ese cierto trabajo individual o en parejas. Hay que dejar tiempo suficiente para poder esbozar medianamente el trabajo.

 

– Reunión de grupo pequeño

Se deja un tiempo suficiente (20 ó 25 minutos) para exponer y comentar el trabajo. Cuando se presenten los trabajos a los demás compañeros, hay que crear un ambiente de respeto y escucha; no se pretende hacer elparipé como un trámite típico.  Posteriormente se puede insistir más, por ejemplo, en la actualización del texto.

 

  • Tercer momento de trabajo

Se puede entender que en esta hora ya andamos todos un poco cansados, por eso esta dinámica creemos que es un poco más ágil; pretendemos favorecer la comunicación y ofrecer, como un regalo,  la oportunidad de compartir la Palabra.

 

– Prepara tu regalo: Se deja un breve momento para prepararse el texto bíblico o un relato que vamos a regalar a los demás.

 

– Dinámica de comunicación: Se hacen dos círculos concéntricos en los que nos vamos situando todos de tal manera que cada del círculo de dentro esté en frente de uno de los de fuera; a una indicación del animador esa pareja, el del círculo de dentro con el de fuera. Directamente entran en conversación compartiendo su experiencia del trabajo realizado hasta ahora en la convivencia. Qué destaco, qué me ha llamado la atención, cómo me sitúo ante todo esto… Al final o al principio, o cuando vean oportuno se le ofrece al compañero el regalo bíblico que ha preparado antes.

 

  • Oración

– Sombras, luz, creación

Ambientamos el lugar para que ayude a la oración personal y en grupo. Se pude jugar con el efecto de la luz y las tinieblas, la música o el silencio… Hay que estudiar bien cómo vamos a sentarnos para que la gente pueda estar medianamente cómoda. Se va a necesitar bolígrafo y, por supuesto, la Biblia.

Lectura de la creación con el soporte de diapositivas y cuidando, de manera especial, la entonación de los lectores.

 

– Mensajes móviles

            Se facilita a los asistentes octavillas para que puedan escribir en ellas mensajes a sus compañeros y a la asamblea. Se puede invitar a que la primera ronda de dichos mensajes sea  sobre textos bíblicos y la segunda más libre y personal en tono de agradecimiento, reflexión… Para los textos bíblicos suelen ser muy sugerentes cualquier libro de sabiduría: Proverbios, Eclesiástico…

Las notas y octavillas que se quieran dirigir a la asamblea se depositarán en una o varias cestas que pueden ser leídas en bajo por quien quiera, o en un momento oportuno, en alto, por alguno de los lectores oficiales.

En un primer momento, si se ve oportuno, se puede disponer de correos oficiales que tienen la misión de llevar las octavillas a su destino de tal manera que no se tengan que levantar los demás y se haga todo un poco más ágil o puedan estar más concentrados en su tarea; posteriormente descansan los correos oficiales y cada uno tiene libertad de levantarse y entregar personalmente sus mensajes. La posibilidad de cantos está servida.

 

– Buenas noches

Pues lo dicho, se tienen las buenas noches, unas breves palabras de un animador o encargado y que recojan o destaquen algún aspecto de lo vivido o tratado en esta primera jornada.

 

 

   Horario (domingo)

Hora           Actividad                   Observaciones
¿?? Oración – Saludamos al Señor al comienzo del día.

– Rezamos con los salmos.

Se aplican algunas de las técnicas del día anterior.

 

Hora Actividad Observaciones
11.30 Eucaristía. Liturgia de la Palabra – Comenzamos la Eucaristía hasta la Liturgia de la Palabra.
     
12.30 Ensayo de cantos – Descansamos un poco y preparamos la Liturgia de la Eucaristía.
13.00 Eucaristía. Liturgia de la Eucaristía – Ofertorio…

 

Comenzamos juntos el saludo y el acto de perdón… Proclamamos juntos el Evangelio; el resto de las lecturas se leen, estudian y comentan en grupos.

 

– Lecturas

Primera lectura: 2 Libro de las Crónicas 36, 14-16. 19-23.

Salmo

Segunda lectura: Efesios 2, 4-10.

Evangelio: Juan 3, 14-21.

 

– Estudios y comentarios

Se sugiere que las lecturas sean leídas tres o cuatro veces cada una; sí, tres o cuatro veces cada una. Se puede leer en alto y despacio, y desde biblias de  ediciones distintas para aprovechar la diferencia de vocabulario.

* Primera lectura: No importa hacer una ronda de preguntas, con tono desenfadado, de comprensión del texto. ¿Cómo se llamaba el rey de Persia?, ¿por qué les mandaba avisos el Señor por medio de mensajeros?, ¿quiénes derribaron las murallas de Jerusalén?, ¿dónde les llevaron cautivos?, ¿qué decreta el rey Ciro?…

Se puede situar un poco en la historia este texto; desgraciadamente nos puede sonar cercano por los acontecimientos bélicos actuales. El rey  de Israel, Sedecías, busca alianzas con los imperios del momento; opta por aliarse con Egipto, pero se alía con el imperio débil y serán los caldeos quienes les hagan pagar con el destierro a Babilonia, su traición y desenfocada política de alianzas. Los profetas critican el no haber puesto su confianza en el Señor y apartarse de la fe.

Posible actualización: Es difícil una actualización bélica o política; yo, y valga el atrevimiento, prefería darle este enfoque que no es menos arriesgado: también nosotros podemos habernos alejado de la Palabra andando otros caminos y estableciendo con nuestro tiempo y  formación otras alianzas… En el texto bíblico la última palabra del Señor no es destruir, sino edificar. Podemos regresar de nuestro autodestierro para edificar nuestra formación con nuevos cimientos.

 

* Segunda lectura: Creo que el trabajo con esta lectura puede ser más sencillo. Se podría invitar a los miembros del grupo a destacar, después de haber subrayado el texto, alguna frase, palabra o versículo.

 

* Evangelio: También me parece asequible este texto; se pude repetir el método anterior y jugar con dos palabras: cruz y luz. En esa cruz está la fuente de la vida, todo un misterio maravilloso de amor que Dios nos tiene a todos y a cada uno.

 

El ensayo de cantos puede volvernos a meter en ambiente de Eucaristía después del tiempo de descanso.

La Eucaristía sigue un ritmo normal, sin necesidad de destacar de manera especial otros momentos; con todo, si se ve oportuno, se podría potenciar las ofrendas en el caso de que el ambiente nos permita arrancar en los asistentes un compromiso público ante la Palabra (llave rosa, amarilla o azul).

Compromiso público y evaluable: Se podría ofrecer o hacer surgir la posibilidad de que alguno se comprometiera a cambiar su actitud ante la Palabra con detalles o acciones evaluables por alguien: el catequista, su grupo… Ejemplo: Rezar con los salmos, aprenderme de memoria textos, escuchar con atención la Liturgia de la Palabra en las Eucaristías, llevarla al grupo, mancharla subrayándola, comprarme una Biblia personal…

En comunión con la Palabra: En la poscomunión se podría invitar a rezar al Señor releyendo personalmente algún texto que debiera estar antes seleccionado.