«Día del Deporte en la Ciudad»

Suele organizarse como una actividad propia de los «campamentos urbanos»; así ocurre en los organizados por la «Federación de Centros Xuvenís Don Bosco» de Galicia. Por otro lado, también suelen organizarlo diversas instituciones públicas. En cualquier caso y a diferencia de los «días del deporte» entendidos como jornadas de grandes concentraciones de masas, la oferta que exponemos es diversa; quieren un camino más personalizador. No obstante, igualmente ha de tratarse de conseguir el mayor número posible de instalaciones deportivas para que los chicos y chicas participantes puedan realizar en ellas su deporte favorito.

 

Objetivos del «Día del Deporte en la Ciudad»

¡ Favorecer la promoción del deporte vivencialmente.

¡ Dar a conocer el mayor número posible de deportes.

¡ Entender que la mayoría de los deportes que practicamos podemos realizarlos todos y todas…

¡ Vivenciar que es una experiencia más «guay» e interesante practicar deportes que verlos.

¡ Defender la participación frente a la competición.

¡ Descubrir las diversas instalaciones que nuestra ciudad oferta para practicar el deporte.

 

La dificultad de la actividad es previa a su realización. Antes de nada, hemos de realizar un elenco de todas las instalaciones deportivas de nuestra ciudad sean de titularidad pública o privada, de tamaño pequeño o grande, cubiertas o al aire libre. Nos dirigiremos después a sus «propietarios» para solicitar el permiso de utilizarlas, a todos —ya sean campos de equipos de primera, etc.— y con energía,dados los fines que perseguimos. Según sea la oferta de cada ciudad podremos contar con campos de fútbol y futbito o fútbol 7, baloncesto y balonvolea o balonmano, pistas de atletismo, piscinas…; igualmente gimnasios u otras instalaciones propias para deportes minoritarios (tiro con arco, escalada, artes marciales, hockey, etc.). También podemos intentar que el ayuntamiento permita realizar la práctica de algún deporte en una calle peatonal o cortada al tráfico ese día. En el mes de agosto —época de los campamentos urbanos— no se ponen muchos problemas al respecto.

El material deportivo que usaremos será el mínimo posible y también puede solicitarse tanto a los organismos que prestan las instalaciones como a establecimientos deportivos de la propia ciudad.

 

La clave del desarrollo de la jornada: contar con animadores que realicen, sobre todo, las funciones de entrenadores (explicar el deporte sencilla y brevemente, adaptándose a cada una de las edades de los participantes) y de árbitros (que se dedican más a prevenir o enseñar a partir de los errores, que a penalizar). Llegado el día, empezaremos por distribuir a los participantes en los deportes que les gustaría realizar. Andando con una marcha que haga visible a todos la fiesta del deporte que estamos celebrando —en caso de ser necesario, en autobuses urbanos— nos dirigimos a las instalaciones.

La experiencia nos indica que no es lo mismo jugar al fútbol del cole que en el del equipo de tu ciudad: hay algo mágico… Ahí radica la conexión festiva y educativo de la jornada, que ha de conducir a un mayor amor al deporte, a una vida alegre y, en fin, vivir una experiencia particular con amigos y amigas.

 

Xulio C. Iglesias