DIEZ MANERAS DE ORAR… Para gente “pillada de tiempo”

 

Si tú eres de los que no tienes tiempo ni para echar “una cabezadita.” Si tu vida es un correcaminos y caes, todas las noches, rendido en la cama. Si te gustaría tener un tiempo para cuidar tu cuerpo y no descuidar tu alma. Si entre tus objetivos está el dedicar, diariamente, unos minutos a Dios. Si intentas ser constante en la oración pero siempre hay algo o alguien que te lo impide… ¡Este texto va dirigido personalmente para ti!

Desconozco, tampoco me importa mucho, si estas formas de oración son teológicamente correctas; pero estoy convencido, por experiencia propia, que pueden ayudarte a mejorar tu relación contigo mismo, con los demás y con Dios… Si lo deseas, ¡apunta!

  1. Libreta de nombres. Tan sólo tienes que hacerte con una pequeña libreta que puedas meter en el bolsillo. A lo largo del día, cuando veas una persona que está pasando un mal momento o cuando quieras pedir a Dios por alguien… apunta su nombre; Dios, a través de ti y de tu libreta, hará el resto.
  2. Señal de la cruz. Al más estilo futbolístico, cuando algunos jugadores saltan al campo o meten un gol, cuando son sustituidos o acaba el partido… Tú también puedes hacerlo y acordarte de Dios en el partido que te toca jugar cada día: cuando sales de casa o entras a trabajar, cuando te dispones a comer o te metes en la cama… Son muchas las jugadas en las que, cada día, puedes recibir la bendición de Dios.
  3. Iglesias. Seguramente todos los días pases por varias. En tu itinerario busca alguna que esté abierta, entra y saluda al Señor.
  4. Buena Noticia. Hazte con un Evangelio (El Evangelio de cada día). Será cuestión de dos minutos leer, cada día, la carta que Dios te envía. Después tienes todo el día para responderle, y no, necesariamente, con papel y bolígrafo, sino con tu vida y con tus obras.
  5. Lugar sagrado. En la mesilla de noche, en tu cartera, en el armario, en la puerta de tu habitación, incluso, en la nevera o en el microondas… Sitúa una postal de Jesús de Nazaret, para que cada vez que acudas a ese sitio o hagas uso de ese determinado objeto, te acuerdes de Él.
  6. Móvil. Al igual que tienes programado el teléfono para que te recuerde una tarea, una cita o un cumpleaños de un amigo; lo mismo puedes hacer, todos los días, con Dios. Cuando suene, sabrás que Él te llama para decirte algo.
  7. Hermanos. Escoge una persona (intenta que sea alguien a quien nadie escoge, pues son éstos, precisamente, los escogidos de Dios). Cuando veas o te encuentres con esa persona, sabrás que Dios se hace presente a través de ella.
  8. Comidas. Ya sea en tu casa o en el trabajo, en la hamburguesería o en el parque… Acuérdate de Dios y dale las gracias por la cantidad de regalos que Él te hace cada día.
  9. Ordenador. Tú que dedicas tanto tiempo a revisar el correo, a chatear, a buscar información o a navegar por las redes sociales… Pon una imagen de Jesús en tu escritorio, como pantalla de fondo, para que te recuerde que Él está a tu lado y no te olvida.
  10. Hay otras muchas maneras de orar. Todo es proponérselo. Por eso, este último punto te lo dejo para ti… Escoge una forma de orar que a ti te guste… Lo más importante es que te ayude a descubrir a Dios caminando a tu lado a lo largo del día.

José María Escudero