Disparé

SOL            DO

no me diste nada al final
SOL

y yo te di la vida total.
DO

¿Para qué sirvió,
SOL

si no sirvió de nada?
DO
Y al resultar que tu amor
SOL

fue tan profundo como
DO

el agujero donde enhebro las ilusiones
RE               SOL

me di de bruces contra el suelo.
                     la
Saqué una pistola y disparé
DO        SOL

contra todos los hombres buenos,
RE                            la

bai con la muerte hasta el amanecer
DO         SOL

y allí llo por los dos.
la
Saqué una pistola y disparé
DO       SOL

contra todos los enamorados.
RE                  la

Salté de mi tumba para robar
DO    SOL

la luz de las estrellas.

En el triángulo letal
perdimos todos el compás,
¿y quién hablará
si se acabó la fiesta?
Un tango con un extraño para celebrar
que se acabó la magia,
calzándome los zapatos y un viejo truhán
ahora camino sin fe.

Saqué una pistola y disparé
contra todos los hombres buenos,
bailé con la muerte hasta el amanecer
y allí lloré por los dos.
Saqué una pistola y disparé
contra todos los enamorados,
salté de mi tumba para robar
la luz de las estrellas.
FA la SOL FA la SOL FA la

(Música)

   SOL
Rom lo que te daba
la

regalándote mi suerte y disparé
DO        SOL

contra todos los hombres buenos
RE                            la

bai con la muerte hasta el amanecer
DO         SOL

y allí llo por los dos.
la
Saqué una pistola y disparé
DO       SOL

contra todos los enamorados
RE                  la

sal de mi tumba para robar
DO    SOL

la luz de las estrellas.

Nena Daconte (Sólo muerdo por ti, 2013)

PARA HACER

  1. ¿Por qué dice la letra “disparé contra los hombres buenos y los enamorados”? ¿En qué ocasiones habéis reaccionado así ante las frustraciones? Contadlo en el grupo. Describid entre todos cómo podríais haber tenido una postura más serena y asertiva. Si aún es tiempo, pensad cómo arreglar los “daños causados”.
  2. ¿Quiénes roban hoy la luz de las estrellas? ¿Por qué? ¿Y quién da luz en el mundo, en tu ciudad, en tu casa, en tu clase, en tu grupo…? ¿En qué lo notáis?
  3. “¿Para qué sirvió, si no sirvió de nada?” ¿Qué cosas y experiencias os han servido o/y os sirven para madurar y crecer? Haced una lista y decidid cómo potenciarlas y aprovecharlas.
  4. Recordad acontecimientos que aparentemente no sirvieron de nada, pero luego, con más calma, visteis que sí. ¿Por qué pasó eso? ¿Qué cambió en vosotros antes y después? Comparaos con los discípulos de Emaús: “Nosotros creíamos que… pero hemos visto que… Sin embargo ahora sentimos que… ” (cf.Lc 24,13-34), y sacad conclusiones.

Arturo Alonso – Jesús Rojano