EL BUEN REY MAGO. Parábola para regalar

Amiga, amigo: Si este año te toca “rascarte la cabeza y el bolsillo” en busca de un regalo para tu hermano, otro para tus padres, otro para tu hija, otro para el sobrino del pueblo… Si este año te toca hacer de Rey Mago, lee con atención la siguiente parábola: en ella se encierra el secreto que debe llevar consigo todo buen Rey Mago…

Se levantó entonces un joven, un amigo de Jesús, y le dijo:

–Maestro, ¿qué he de hacer para ser un buen Rey Mago?

Jesús le contestó:

–¿Qué dice tu corazón? ¿Qué opina tu mente?

El joven respondió:

–Me gustaría agradar a mucha gente, eso es lo que dice mi corazón; pero mi nómina, mis propinas no me dan para mucho, la verdad, eso es lo que opina mi mente.

Jesús, contento por la respuesta, le dijo:

–Bueno, pues intenta equilibrar mente y corazón en busca del regalo ideal.

El joven, que sabía que con la respuesta de Jesús se iba a quedar mucha gente fuera “del saco mágico de los regalos”, volvió al ataque:

–¿Y cómo podría llegar a todos, cuál es la fórmula para ser un buen Rey Mago?

Jesús le respondió:

–Una persona (vete poniendo nombre y rostro de aquellos a los que, este año, quieras regalar algo) escribió su carta a los Reyes… El primero de los Reyes Magos (famoso por la hondura de su bolsillo y por las idas y venidas a las tiendas más caras, a los mejores centros comerciales) le concedió todos y cada uno de los regalos… Y se dio a la fuga… El segundo de los Reyes Magos (conocido por su tacañería, no de dinero sino de corazón) le dejó, junto al árbol, varios vales de dinero para que hiciera uso de ellos cuando y donde él quisiera… Y se dio a la fuga… El último de los Reyes (nadie había oído hablar de él) sacó su calculadora del amor y le dejó un pequeño regalo con las siguientes características: 10% dinero; 40% cariño; 50% compromiso. De manera que nuestro tercer Rey Mago no se dio a la fuga, pues el regalo (el objeto) iba acompañado de amor (y eso no admite devoluciones) y sobre todo de compromiso (se convertiría en su compañero de camino).

Finalmente añadió Jesús:

–¿Quién de los tres te parece que fue un buen Rey Mago?

El joven contestó:

–El último, sin lugar a dudas.

Jesús le dijo:

–Pues vete y haz tú lo mismo… Y recuerda: este año “regala con el corazón.”

José María Escudero

 

 

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