«Fe y alegría»

Manuel Patón

1. Identidad

FE Y ALEGRÍA es un Movimiento de Edu­cación Popular Integral, nacido e impulsado por la vivencia de la fe cristiana, que trabaja desde hace ya más de cuarenta años por la promo­ción, educación y desarrollo de las comunida­des más abandonadas y pobres en diversos países de Iberoamérica. Se trata de un movi­miento comprometido en el proceso histórico de los sectores populares en la construcción de una sociedad justa y fraterna frente a las si­tuaciones de injusticia que en aquellos se pro­ducen.

FE Y ALEGRÍA hace una opción por los, pobres y, en coherencia con ella, escoge los sectores más necesitados para realizar su labor educa­tiva y de promoción social; desde tal perspec­tiva dirige un llamamiento permanente a la so­ciedad en general reclamando un mundo más humano. En la actualidad es, probablemente, la mayor red de educación popular de iniciati­va social en Iberoamérica.

Como Movimiento, se trata de una agrupa­ción de personas en continuo proceso diná­mico, contrario al conformismo, en busca de respuestas a las necesidades humanas y que encuentra su integración en unos objetivos co­munes.

La Educación Popular es entendida como proceso histórico y social. Un proceso histórico de acompañamiento de los sectores populares para que desde su propia vida, experiencia, cultura, organización e historia, puedan alcan­zar su realización como personas y como co­munidades, constituyéndose así protagonis­tas de su propio desarrollo. Y un proceso social dentro de la comunidad en que se localicen pa­ra poder expresarse, comunicarse y asumir su compromiso político como cristianos. La Edu­cación Integral, en su sentido más amplio, su­pone cuanto sigue:

  • Proceso que abarca a la persona en todas sus etapas, dimensiones, actividades y relaciones: consigo misma, con los demás, con la naturale­za y con Dios.
  • Proceso que conduce a la comprensión comple­ta de la persona dentro de su propio contexto histórico, con sus conocimientos y valores de to­do tipo: sociales, económicos, políticos, cultura­les y religiosos.
  • Proceso abierto a múltiples modalidades educati­vas, tanto formales como no formales, que apro­vecha todos los recursos disponibles como ele­mento educativo, procurando siempre desarrollar la actitud crítica, creativa, comprometida, comu­nitaria y cristiana, inspirándose en el Evangelio.
  • Proceso con la intención de formar a la persona en y para la vida y el trabajo productivo, haciéndola capaz de transformar la sociedad en la que vive.

Dentro de la educación que persigue FE Y ALEGRÍA, se halla un importante principio, el de la educación en y para el trabajo. Se trata de ela­borar y ofrecer a los jóvenes un proyecto edu­cativo que los capacite para realizarse integral­mente y crear y producir bienes y servicios, cambiando una escuela rentista por una es­cuela productora. Se persigue dar a la educa­ción otra concepción distinta para que, dejan­do de ser entendida como medio para acce­der a la riqueza existente, pase a concebirse como medio de capacitación laboral, política y humana que genere riqueza, garantice su jus­ta distribución y contribuya a la creación de una sociedad más solidaria.

De esta manera, los centros de FE Y ALEGRÍA se han ido identificando más con unas u otras actividades, según a qué objetivos educativos concretos se pretendía atender:

  • Educación inicial al trabajo

Actividades tendentes a crear hábitos de trabajo, despertar aficiones, destrezas y cualidades espe­cíficas en una primera orientación vocacional.

  • Adiestramiento

Actividades para preparar a la persona para que pueda satisfacer sus necesidades básicas o para mejorar los ingresos familiares.

  • Preparación de mano de obra cualificada

Cursos técnicos formales para capacitar para la integración en el mundo del trabajo como obreros cualificados.

  • Preparación técnica

Programas técnicos formales de media duración que confieren el título de técnico de grado medio.

  • Preparación tecnológica

Nivel de formación técnico-profesional, a través de estudios superiores y con los títulos correspon­dientes, para capacitar para puestos directivos.

  1. Objetivos y medios

Este movimiento persigue los siguientes objetivos: 1/ Promover la formación de hombres y mujeres nuevos, conscientes de su potencia­lidad y de la realidad que les rodea, abiertos a la Trascendencia, agentes de cambio y protago­nistas de su propio desarrollo; 2/ Contribuir a la creación de una sociedad nueva en la que sus estructuras hagan posible el compromiso de una fe cristiana en obras de amor y justicia.

FE Y ALEGRÍA trata de conseguir sus objetivos, en servicio a los sectores más necesitados, con los siguientes compromisos:

  • Buscar la presencia y acción de personas y gru­pos comprometidos.
  • Adoptar la pedagogía liberadora y evangelizadora. Se entiende por pedagogía liberadora aquélla que convierte al educando en sujeto de su propio de­sarrollo; se trata de una educación en todos los ni­veles, buscando un nuevo tipo de sociedad en Ibe­roamérica, favoreciendo la libre autodeterminación y promoviendo su sentido comunitario. La idea de pedagogía liberadora completa la noción anterior, y es aquella que: a/ Transmite la noticia del Reino de Cristo que trae la liberación, sobre todo a los más necesitados, y gracias a la cual cada hombre cons­truye su propia historia, consciente de su herman­dad con las demás personas y lucha por el cambio de la sociedad; b/ Toma como referencia en todo el quehacer educativo el Evangelio; c/ Enriquece la vivencia de la persona con la experiencia divina.
  • Promover la integración de las fuerzas vivas locales para formar una comunidad educativa.
  • Reflexionar e investigar sobre las causas que ori­ginan las situaciones de injusticia.
  • Asumir una metodología de planificación-evalua­ción en función de sus objetivos.
  • Precisar una estructura organizativa que impulse, co­ordine y oriente todas sus actividades.
  1. Los centros de «Fe y Alegría»

El movimiento FE Y ALEGRÍA fue fundado en Venezuela en 1955 por el P. José María Vélaz, jesuita chileno de padres españoles. A lo largo de todo un proceso de aprendizaje, a través de acier­tos y de errores, ha ido experimentando una evo­lución, tratando de buscar las fórmulas más váli­das y adecuadas para la consecución de los ob­jetivos que este movimiento de educación po­pular se propone. Así, desde un cierto asisten­cialismo inicial, se ha ido pasando a la participa­ción, desarrollo y organización comunitaria.

Los centros de FE Y ALEGRÍA nacen en la cer­canía y con la participación de las comunida­des y como respuesta a sus carencias y nece­sidades. La creación y desarrollo de los centros se convierten en un proceso pedagógico, den­tro de las mismas comunidades, que dura entre cuatro y ocho años hasta que, a través de pro­gresivos logros en la ampliación y cualificación de los servicios, se afianzan totalmente.

Cada centro, tras un análisis de las necesi­dades, prioridades y aplicación de soluciones, se irá convirtiendo en una auténtica plataforma de servicios y desarrollo integral: salud, nutri­ción, educación en los diversos niveles, talle­res productivos, cooperativas, mercados po­pulares, clínicas de asistencia jurídica, emiso­ras de radio, escuelas técnicas y agropecua­rias, proyectos indígenas, etc.

Estos procesos se realizan desde dentro, pues los equipos de FE Y ALEGRÍA van a vivir a las comunidades populares y comparten con ellas la vida y las situaciones comunes, que se pretenden mejorar.

  1. Organización

F E Y ALEGRÍA está organizado actualmente en una Confederacíón Internacional formada por asociaciones miembros: Venezuela (1955), Ecuador (1964), Panamá (1965), Perú (1966), Bo­livia (1966), El Salvador (1968), Colombia (1972), Nicaragua (1974), Guatemala (1976), Brasil (1980), España (1985), República Dominicana (1991), Pa­raguay (1992) y Argentina (1994).

Tiene una red de más de cuarenta oficinas de servicios, catorce de ellas son de ámbito nacio­nal, una en cada uno de los países en que FE Y ALEGRÍA existe. Estas oficinas, que dirigen, ani­man y extienden el Movimiento, tienen las si­guientes funciones:

– Planificar el desarrollo y fundación de centros.

– Coordinar los mismos.

– Ocuparse de las relaciones con organismos públi­cos y privados.

– Apoyar la gestión y administración.

– Promover recursos humanos y económicos.

– Mejorar la docencia.

–  Integrar departamentos específicos de especial inte­rés: educación-trabajo, ingeniería, proyectos, ac­ción comunitaria, imprenta, etc.

La dirección de FE Y ALEGRÍA se halla a car­go de la Compañía de Jesús. Unos sesenta je­suitas están dedicados a estas funciones.

Ciento cuarenta Congregaciones Religiosas están incorporadas a unos setecientos cincuen­ta centros, unas veinte mil personas trabajan co­mo maestros, profesores, técnicos, muchos vo­luntarios prestan su colaboración. Todo ello ha­ce posible que la acción de FE Y ALEGRÍA llegue a casi setecientos mil alumnos y alumnas, integra­dos en diversos programas: alfabetización, edu­cación formal, educación radiofónica, técnica productiva, educación informal, cooperativas y desarrollo, salud y nutrición.

Una de las características más peculiares de FE Y ALEGRÍA, en cuanto Movimiento, es la de buscar la mayor eficacia en su labor y proyec­tos a través del intercambio de experiencias para sopesar aciertos y errores cometidos. Co­mo Confederación, FE Y ALEGRÍA respeta las au­tonomías coordinadas, con entidad jurídica pro­pia, con sus leyes, prioridades y procesos, en cada uno de los países en los que opera.

  1. «Fe y Alegría» en España

 

FE Y ALEGRÍA, concebido como un servi­cio público de iniciativa social, se financia con aportaciones de varias procedencias.

Actualmente su presupuesto anual supera los cuatro mil millones de pesetas. De esta cantidad, un 64% proviene de las aportacio­nes de los gobiernos locales, un 12% de la solidaridad internacional, un 9% de las comu­nidades populares -autofinanciación-, un 8% de la sociedad global nacional -campañas- y finalmente un 7% de grupos locales -empre­sas e instituciones-. Como es lógico, estos porcentajes varían en cada uno de los países.

Aunque en España se venía apoyando pro­yectos de FE Y ALEGRÍA en Iberoamérica desde 1960, fue en 1985 cuando nació como Orga­nización No Gubernamental. La tarea que de­sarrolla trata de responder a varios ámbitos de acción:

  • Servir de instrumento-puente de información en­tre Iberoamérica y Europa, conjuntamente con otras instituciones gubernamentales y no guber­namentales. Para ello se organizan conferencias, campañas y otras iniciativas, con el fin de dar a conocer las situaciones que tratan de solucionar­se en los países iberoamericanos.
  • Facilitar la extensión de FE Y ALEGRÍA a nuevos pa­íses con apoyo inicial -humano, técnico, econó­mico- de España y otros países europeos.
  • Apoyar la organización y proyectos de los países iberoamericanos con mayores necesidades. En este sentido se reciben los proyectos propuestos por quienes viven con contacto directo con la re­alidad del lugar correspondiente, se elaboran con ellos y se presentan en las instancias de apoyo españolas y europeas.
  • Participar en las reuniones y programas de UNES­CO, UNICEF y ECOSOC, como miembros consul­tivos.
  • Promover y desarrollar de forma sistemática y co­ordinada un plan, ya en funcionamiento, de Vo­luntariado y Prestación Social Sustitutoria entre España e Iberoamérica. A través del VOLPA -Vo­luntariado Pedro Arrupe-, FE Y ALEGRÍA ESPAÑA par­ticipa en una red de voluntarios. En esas condi­ciones, mas de setenta profesionales están traba­jando en la actualidad, al menos durante un año, en diez países iberoamericanos.[1]

TESTIMONIO

Supongo que mi labor de colaboración en la ONGD FE Y ALEGRÍA no se podría calificar precisa­mente de romántica. FE Y ALEGRÍA es una ONG de desarrollo, dedicada al fomento de la educación popular en las áreas marginales de catorce países de Iberoamérica. Además de la identificación, for­mulación y gestión de proyectos educativos en estos países, FE Y ALEGRÍA ESPAÑA dedica una gran parte de sus esfuerzos al envío de voluntarios cooperantes a estos países, y ahí es donde entro yo.

Mi trabajo consiste en identificar y clasificar las necesidades de Voluntariado que nuestros socios de Iberoamérica nos demandan, gestionar esa demanda y coordinar la formación de los volunta­rios. A partir de ahí, surge un sinfín de trabajos de oficina, alejados de la maravillosa aventura que supone hacer el petate y partir.

Sin embargo, esto no es una queja, más bien al contrario. Pienso que hay mucho por hacer aquí y que los trabajos grises son muy necesarios. Desde preparar un billete de avión, pasando por con­tabilizar facturas, formular un proyecto, preparar un informe, formar a los voluntarios, todo ello son labores imprescindibles que día a día cuidamos en las ONGDS con el fin de que todo el esfuerzo en el terreno no resulte inútil.

Es más, se pretende que el trabajo en el terreno sea cada vez más el trabajo local y que respon­da a las necesidades locales. Yo, por lo menos, desde mi pequeña aportación, intento que esto también lo comprendan los voluntarios que allí viajan. Y creo que afortunadamente todos vuelven pensando que recibieron tanto como fuera a aportar.

Raquel Martín

Colaboradora de FE Y ALEGRÍA-ESPAÑA

[1] Para contactar con FE Y ALEGRÍA dirigirse a: C/ Lo­renzo Solano Tendero, 7. 28043 – MADRID. (91) 759 75 56.