En la Vigilia de Oración con motivo de la renovación del XC aniversario de la Consagración de España al Corazón de Jesús han participado miles de jóvenes venidos de toda España.
La Vigilia ha comenzado a las 12 de la noche y ha estado presidida por D. José Ignacio Munila, Obispo de Palencia y responsable del departamento de pastoral juvenil de la Conferencia Episcopal. Tambien han estado presentes los obispos D. Joaquin L. de Andújar de Getafe y su auxiliar D. Rafael Zornoza, y los cardenales D. Antonio María Rouco y D. Antonio Cañizares.
A partir de la 1:30 de la madrugada han comenzado los turnos de vela ante el santísimo expuesto, organizados por algunos de los movimientos juveniles que se han sumado a la iniciativa, y han sido numerosos jóvenes los que han pasado la noche en vela asisitiendo a todos ellos. Ha estado organizada por JRC, la rama juvenil del apostolado de la oración y los movimientos que han organizado los turnos de vela han sido los siguientes: Getsemaní, Regnum Christi, Peregrinos de María, Schola Cordis Iesu, Jóvenes de Acción Católica de Getafe y Milicia de Santa María.
EL ejército ha habilitado una zona de tiendas para poder echar una cabezada durante la noche, pero han sido muchos los jóvenes los que han pasado toda la noche en vela.
El ambiente que se respiraba en el Cerro de los Ángeles era de alegría, oración y de auténtica espiritualidad. Muchas vocaciones jovenes, hábitos religiosos, sacerdotes de clergymann, etc. Todos reunidos para pasar una noce de adoración a Cristo presente en la Eucaristía y preparase para consagrarse al Corazón de Jesús la mañana siguiente. En suma, una noche de intimidad con el Corazón de Jesús, una noche de experimentar su amor y de tomar decisiones serias en la vida.
D. José Ignacio Munilla se ha referido en su meditación a las Vŕírgenes prudentes que esperaban la venida del esposo. El Esposo es Jesucristo, quien nos quiere entregar a todos el amor de su Corazón. y D. Joaquín, el obispo titular de Getafe en su bienvenida, ha acogido a los jóvenes animándoles a entregear su vida a Cristo usando la libertad para tomar determinaciones que les comprometan de por vida.
En resumen una antesala de lo que sera la JMJ de Madrid 2011 y una gran gracia de Dios a su Iglesia.






