La oración es el corazón de la fe. En esta lógica, todo itinerario de educación en la fe debe sustanciar un itinerario de oración. Ambos procesos comparten fundamentos, destinatarios, aliento pedagógico, objetivos. Somos conscientes de que cuando ofrecemos un Itinerario de Oración, unido al Itinerario de educación en la fe, estamos señalado una originalidad en nuestra propuesta de educación en la fe.
Pero, entendemos que esta característica, hace ver una pastoral juvenil de la experiencia de la fe. No podemos olvidar que el próximo Sínodo hace una fotografía de la pastoral juvenil del futuro y ve tres pilares: fe, discernimiento y vocación. “La fe que recibimos como don sobrenatural, se presenta como luz en el sendero, que orienta nuestro camino en el tiempo” (LF 4). Es para nosotros de gran alegría ofrecer este itinerario de oración unido al itinerario de educación en la fe”.