Jóvenes 2010

Cuadro de texto:  Aún resuenan los ecos del JMJ en mi retina y en mi cámara mientras preparo la portada de este número. Echo un vistazo a los datos que sobre religión aparecen en el estudio de fundación Santa María sobre la juventud 2010 y me digo a mi mismo que acabo de vivir un momento irreal. Para que se me entienda, escribo estas notas en la última semana de agosto, días después de la JMJ de Madrid.

La foto que cubre este Misión Joven bien podría haber sido tomada en cualquier concierto, festival o evento musical de los que recorren la península en verano. La imagen muestra jóvenes alegres, al sol, con las manos en alto, refrescándose del calor. Una imagen de alegría, diversión y ocio, notas características de la juventud.

Sin embargo la instantánea está tomada en la calurosa tarde de Cuatro Vientos (20 de agosto de 2011), antes de la vigila con Benedicto XVI. Choca la imagen de alegría y fiesta con la de recogimiento de horas después. ¿Qué tiene esta juventud que no se avergüenza de su fe, que es capaz de pasar horas al sol antes de un momento de oración, que sabe compaginar fiesta y alegría con vida de fe?

Cuando después de estar una semana rodeado de estos jóvenes lees los datos del Informe 2010, como los que pongo a continuación, las preguntas surgen por sí solas:

  • La religión sigue ocupando uno de los últimos lugares en una escala de valoración de las cosas más importantes para los jóvenes (22%), aunque sube tres puntos porcentuales con respecto a los datos de Jóvenes españoles 2005.
  • No obstante, un 53,5% se define como católico.
  • En cuanto a las prácticas religiosas, casi un 62% de los jóvenes españoles afirma no asistir nunca o prácticamente nunca a la iglesia. Sólo un 7% cumple con el precepto dominical de ir a misa, un 5% acude a la iglesia una vez al mes y un menor número de jóvenes, un 2%, acude más de una vez a la semana. El porcentaje de jóvenes que dicen no rezar nunca es de casi el 60%.
  • Un 69% de los jóvenes que se consideran católicos o creyentes de otra religión opina hoy que se puede vivir la fe individualmente. Una mayoría de jóvenes considera que la religión es un asunto privado que debe vivirse privadamente, el 50%, frente a un 30% que opina que es una cuestión privada que puede o debe tener una proyección pública.

Pues eso, lo que digo, que lo mismo mi cámara y yo hemos estado viviendo estos días en un mundo irreal. O tal vez sí que haya jóvenes a los que la religión no les «da igual».

Jotallorente

 

 

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