LA SILUETA DE TU CUERPO

Con este ejercicio se pretende dar la oportunidad a los jóvenes de enfrentarse a sí mis­mos y de situarse ante los demás. A la vez los demás se sitúan ante cada uno. Al final se sacan conclusiones de todo el proceso.

Si el animador lo desea puede pedir que se centren en algunos aspectos concretos. Pa­ra ello habría que indicarlo en los momentos en que se dice lo que tienen que hacer para llevar a cabo el ejercicio.

 

  1. La propia silueta 

Este ejercicio comienza realizándose por parejas.

Uno de los dos jóvenes se turbará sobre un papel, que sea tan grande como su cuerpo (papel continuo, por ejemplo). Su pareja, con una tiza, lápiz o rotulador, dibujará la si­lueta de su cuerpo sobre el papel. Después se invierten los roles, el que estaba tumba­do o tumbada será el que dibuje en otro papel la silueta del primero.

A continuación, cada uno decorará con colores su propia silueta intentando expresar di­versas realidades (El animador puede sugerir algunas concretas, según los objetivos o necesidades del grupo, dejarlo totalmente abierto).

Una vez que todos hayan coloreado su cuerpo en el papel, cada uno y de uno en uno realizará con su silueta aquello que crea oportuno, así por ejemplo: pegarle, acariciarle, bailar con ella o simplemente hablarle…

Cuando hayan intervenido todos, se comenta lo que ha salido: qué ha aparecido, qué les ha aparecido, qué conclusiones sacan… (Este paso se puede suprimir y continuar con el siguiente, dejando las conclusiones para el final).

 

  1. La silueta ante los demás

Después de intervenir todos o de sacar las conclusiones de la primera parte, cada uno dará la vuelta a la silueta y por la parte que está en blanco pondrá su nombre y apelli­dos en el corazón.

Sentados en círculo, irán pasando las siluetas para que cada uno le ponga un mensaje a dicho compañero o compañera, sea de palabra o con dibujos.

Cuando todas las siluetas hayan pasado por todos, se da un tiempo para que cada uno lea los mensajes escritos o dibujados.

Si alguien lo desea puede leer en voz alta alguno de ellos, hacer algún breve comenta­rio o preguntar algo a quien lo escribió.

Al final se vuelven a sacar conclusiones de todo lo que ha salido.

 

  1. Variante de manos y pies

Para que resulte más sencillo de realizar, se puede hacer lo mismo con la silueta de una mano o de un pie, o de ambos pies y manos…

JOSÉ MIGUEL BURGUI (Adaptación: H. Otero)

 

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