LOS “PELOTAS” DE UN EDUCADOR

Cierto día un educador preguntó a Jesús:

–Maestro, ¿quién es mi prójimo? ¿A quién debo entregarme con más ahínco, con más fuerza, con más amor?

El Señor se disponía a responder cuando el educador, temiéndose el chaparrón que le podía caer, intentó guarecerse alargando la pregunta:

–¿Y hasta cuándo debo amarle?

Jesús le sonrío y le dijo:

  1.  Los que van rezagados, hasta que al menos se sitúen en la mitad de la parrilla de salida.
  2.  Los muy suyos, hasta que aprendan a compartir sus cosas.
  3.  Los que necesitan beber o “meterse” algo para pasárselo bien, hasta que aprendan a disfrutar manteniendo la cabeza fría y el corazón caliente.
  4.  Los “amigos” de psicólogos, orientadores y profesores de guardia, hasta que rompan y cambien de amistades.
  5.  Los “chorizos,” hasta que respeten las cosas de los demás.
  6.  Los “amargaos de la vida,” hasta que suelten, al menos y en un breve lapso de tiempo, un puñado de sonrisas.
  7.  Los indiferentes, los apáticos, los comodones, hasta que tomen partido por las cosas.
  8.  Los que se lo saben todo y se sienten perfectos, hasta que prueben los aspectos saludables del error.
  9.  Los que siempre llegan tarde, hasta que “enciendan” las luces del local de reuniones.
  10.  Los fracasados, los derrotados, los pesimistas, hasta que se den cuenta que sólo han perdido una batalla, y que les queda mucha guerra por dar.
  11.  Los que viven angustiados por problemas en casa, con los amigos, en el instituto, hasta que ese problema “pasa a ser propiedad” al menos de dos.
  12.  Los “novilleros,” hasta que te hagan olvidar en casa el listado de faltas de asistencia.
  13.  Los insuficientes, hasta que lleguen al aprobado.
  14.  Los que salen solos al recreo, hasta que regresen rodeados de un montón de amigos.
  15.  Los que apenas reciben llamadas de sus compañeros, hasta que les tengas que retirar el móvil por tanto “toquecito.”
  16.  Los que fardan por el número de revolcones y rolletes de fin de semana, hasta que celebren su primer año con su pareja.
  17.  Los que un día creyeron en la utopía, en los sueños, en un mundo mejor y que hoy, fruto de los palos de la vida, han desistido, hasta que se convenzan de que todavía es posible.
  18.  Los que ya han probado de todo y están cansados de la vida, hasta que vuelvan a despertarse cada día con una nueva ilusión.
  19.  Los que “maquillan” continuamente su vida y fingen ser lo que no son, hasta que aprendan a aceptarse y a quererse como son.
  20.  Los que piensan que Dios no existe o les trae sin cuidado, hasta que le descubran en ti.

 José María Escudero

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