MAGIS2011

Abel  Toraño, s.j.

Coordinador Magis2011

 

En una de las últimas publicaciones del Cardenal Martini, en forma de entrevista, se le hace esta pregunta:

– Si Jesús viviera hoy, ¿cuál sería su inquietud más urgente? ¿Qué vería él como el mayor problema de nuestro tiempo?

El cardenal responde:

– Creo que despertaría justamente a los jóvenes de buena posición y los pondría de su parte a fin de que, junto con él, cambiaran el mundo.

 

A menos de un año para las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), puede deslumbrar la idea de organizar un encuentro de jóvenes cristianos de todo el mundo, en cifras previstas que rondarían los dos millones de asistentes. Sin duda, no podemos restar importancia a un evento de tal magnitud; pero debemos estar atentos para no desenfocar la experiencia: ¿Cuál es el foco u horizonte de sentido que debe orientar todas nuestras acciones en la preparación de las JMJ? Este horizonte no puede ser otro sino el de favorecer que los jóvenes se puedan encontrar con Cristo, que les busca y les llama, personal y comunitariamente, para que sean, en el mundo, apóstoles de la Buena Noticia.

Es esta centralidad del encuentro con Cristo lo que Carlo M. Martini pone de relieve y que ya propone el mismo lema de las JMJ: “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe” (Col 2,7). Magis2011 entiende que este fundamento en Cristo debe también estar recogido en su lema: “Con Cristo en el corazón del mundo”. De forma gráfica, no deberíamos perder nunca de vista que quien preside las JMJ es una cruz, la cruz de Cristo que Juan Pablo II entregó a los jóvenes en 1984.

 

  1. Historia de MAGIS

 

Itinerario lento

Toma de conciencia progresiva

Magis, tal y como hoy lo conocemos, tardó en arrancar. Tuvieron que pasar diez años desde las primeras JMJ internacionales, celebradas en Buenos Aires en 1987, para que la Compañía de Jesús, junto con otras instituciones religiosas y movimientos laicales, se preguntase cómo aprovechar mejor la ocasión que ofrecían las JMJ para preparar a sus jóvenes.

Esta toma de conciencia no fue homogénea en todos los lugares. El mundo francófono fue el primero en reaccionar, quizá motivado por la celebración en París de las JMJ de 1997. Poco a poco, se fueron sumando otros países, otras latitudes, otras lenguas y tradiciones. El proceso fue lento; quizá debido al desconocimiento o a la lejanía de las ciudades sede; quizá, también, a una cierta desafección por los grandes acontecimientos, intuyendo que en ellos había más “fuego artificial” que “carga de profundidad”. Sea por el motivo que fuere, lo cierto es que, aunque el proceso de toma de conciencia no hay que darlo por finalizado, sí se puede afirmar que crece la convicción de encontrarnos ante una oportunidad pastoral única que debemos aprovechar.

 

El nombre “magis” y lo que hay tras él

La Compañía de Jesús y sus colaboradores no tuvieron claro desde el principio qué era lo que se debía hacer; pero sí vieron con claridad que se debía hacer algo. Este fue el comienzo de todo. Así arrancó la aportación de los jesuitas a las jornadas de París.

En Roma 2000, año jubilar, ya se empezó a pergeñar un programa consistente. Roma, lugar tradicional de peregrinación, sería la etapa final de diferentes itinerarios  por los que los jóvenes peregrinos irían caminando, orando y preparándose, mediante distintas actividades, para los días finales de encuentro en Roma con su culminación en la eucaristía celebrada en Tor Vergata. Este programa recibió un nombre: Horizon 2000.

A los dos años la sede fue Toronto. El programa ignaciano fue muy semejante al ideado en Italia. Al no ser Toronto un centro tradicional de peregrinación, se buscó algún lugar significativo. No fue difícil. En Canadá, no lejos de Toronto, fueron martirizados en el siglo XVII Juan de Brébeuf, Isaac Jogues junto con otros seis compañeros jesuitas. Aprovechando los santuarios de estos testigos de Jesucristo, el programa Ania (Amistad) ofrecía a los jóvenes la posibilidad de estrechar sus lazos de amistad con Jesucristo, entre ellos y entre los pueblos.

Colonia 2005 supuso, a mi modo de ver, la maduración de un proceso. Liderado por Ludger Joos SJ, el programa recibió el nombre que hoy conocemos: Magis. El equipo de Alemania dio con un programa atractivo, basado en una oferta muy variada de actividades – más de 80- con una metodología común, la metodología Magis. Esta intuición es muy importante, ya que Magis no es tanto un tipo de actividad, con unos contenidos concretos, incluso predeterminados. Fiel a la espiritualidad ignaciana, la intuición alemana consistió en ofrecer herramientas para que los jóvenes pudiesen leer a fondo, con profundidad, cada una de las experiencias que se les ofrecían en el día a día. Esa lectura experiencial es personal y única; aunque, por supuesto, abierta al otro y comunicable.

Sydney 2008 caminó por el sendero marcado en Alemania. Una de sus novedades más significativas consistió en ofrecer un buen número de sus experiencias en países y situaciones fuera de Australia; en el sureste asiático (Camboya, Filipinas, refugiados…)

Antes de seguir adelante, debemos preguntarnos: ¿por qué el éxito del nombre magis? ¿Dónde está su fuerza? ¿Qué quiere decir?

La palabra latina “magis” significa “más”. Una primera fuerza de la palabra está en su procedencia latina, que hace que todas las lenguas vivas actuales la puedan hacer igualmente suya. Ahora bien, la verdadera fuerza de la palabra, sin duda alguna, está en las resonancias que este “más”, este magis, tiene para la espiritualidad ignaciana.

El texto más citado en que aparece este “más” procede de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. En el Principio y Fundamento, verdadera declaración de intenciones de la espiritualidad ignaciana y compendio de su antropología, señala Ignacio que el ser humano solamente debe desear y elegir “lo que más nos conduce para el fin que somos criados” (EE, 23) Este “lo más” tiene forma de superlativo absoluto: aquello que pone en juego todo de mi persona, lo que aspira al servicio pleno, a la dicha máxima. No es un “más” que pueda tener un término aún superior con el que se pueda comparar; aun cuando la realización concreta de ese “más” sea gradual, procesual, pase por sus etapas, dando en cada momento todo lo que cada persona pueda dar.

Veamos, a continuación, las líneas maestras de lo que quiere ser Magis2011, sabedores de que mucho de lo que hacemos lo hemos aprendido de nuestros mayores.

 

  1. Líneas maestras del programa Magis2011

 

Calendario

Etapas

Los que estamos tras la organización de Magis2011 no dejamos de insistir en que la experiencia Magis es una; aun cuando se desarrolle en tres etapas diferentes. En otras palabras, la experiencia comenzará el día 5 de agosto y finalizará el 21 de agosto de 2011. No se admitirá a nadie que sólo quiera asistir a uno o dos de los momentos de Magis, sino sólo aquellos que asistan a la experiencia completa, con su culminación los días finales en Madrid.

 

Primera etapa: Loyola (5-7 agosto)

Todo comenzará en Loyola, cuna de la espiritualidad ignaciana, el fin de semana del 5-7 de agosto. Será el momento de encuentro de los alrededor de 3000 mil jóvenes de todos los continentes. Loyola nos ofrecerá la posibilidad de conocer gente de otras culturas, naciones, lenguas y comunidades que comparten una misma espiritualidad.

Loyola, asimismo, debe dotar al joven con las herramientas espirituales básicas para vivir las más de dos semanas que tendrá por delante. Guiados por la presencia inspiradora de los lugares donde nació y creció el santo, los peregrinos se introducirán en algunas de las claves importantes de la espiritualidad ignaciana: examen, discernimiento, modos de orar, etc.

Creemos importante que en Loyola el joven tenga una presencia activa, mediante talleres, juegos o una feria de los países Magis en la que cada lugar de origen pueda presentar su país, tradiciones culturales y religiosas.

El punto culminante de la experiencia de Loyola le corresponderá a la celebración eucaristía dominical, que presidirá el P. General de la Compañía de Jesús. Una eucaristía de envío de los jóvenes peregrinos a sus diferentes lugares de experiencia, siguiente etapa en el itinerario Magis2011.

 

Segunda etapa: Experiencias (8-14 agosto)

Desde la madrugada del domingo al lunes, saldrán desde Loyola no menos de 60 autocares con rumbo a diferentes lugares de la geografía peninsular; como, por ejemplo, Lisboa, Coimbra, Sevilla, Tánger, Barcelona, Vigo o Bilbao.

Los 3000 peregrinos formarán 120 grupos de 25 personas cada uno. Cada grupo realizará una experiencia diferente en la localidad que se le haya asignado.

Es importante hacer notar que cada uno de esos grupos de 25 personas estará compuesto por tres subgrupos lingüísticos, haciendo de la internacionalidad real una de las claves que acompañe siempre Magis2011.

¿Qué experiencias se ofrecen a los jóvenes? La diversidad es muy grande. Ahora bien, hemos establecido como criterio que se puedan dar 6 tipos diferentes de experiencias: espiritualidad, acción social, fe-cultura, arte y creatividad, peregrinación y ecología.

 

Tercera etapa: Madrid-JMJ (15-21 agosto)

Ninguna de las 120 experiencias tendrá lugar en Madrid, que será la ciudad que nos acoja la última semana. El día de la Asunción todos los jóvenes deberán llegar a Madrid antes del mediodía. Viviremos juntos en el Colegio Nuestra Señora del Recuerdo hasta la finalización de la experiencia.

La tarde del 15 y la mañana del 16 serán nuestra jornada de transición. Creemos que es importante que después de más de 10 días los jóvenes puedan expresarse y compartir lo vivido en los días anteriores. En esa tarde del día 15 daremos ocasión para presentar al gran grupo todo lo vivido, para festejarlo con un festival ignaciano y para celebrarlo en la eucaristía.

La mañana del 16 nos servirá como introducción y preparación de las JMJ. Será una mañana de información en diferentes idiomas, de preparación interior, de presentación de la ciudad y de los eventos que van a desarrollarse los siguientes días. La intención inequívoca de Magis2011 es que los jóvenes Magis se incorporen sabiamente al programa de las JMJ y de ninguna manera realizar actividades propias que discurran en paralelo a lo organizado por las Jornadas. Pernoctar en un mismo lugar nos ayudará a mantener un mismo espíritu y a poder echar mano de aquellos medios que nos hayan ayudado hasta el momento, como la oración de la mañana o el examen del día.

 

Inspiración: 4 irrenunciables

La figura de Ignacio de Loyola, su experiencia espiritual y su estilo de vida, nos alumbran 4 irrenunciables que deben estar presentes en toda experiencia Magis.

En primer lugar, entendemos que el joven debe entenderse como peregrino. Es todo un estilo de vida. Supone ir ligeros de equipaje (mochila liviana y no maleta), vivir con lo necesario, sentir que la propia vida es camino, es seguimiento. Es intuir que la peregrinación fundamental acontece dentro, en el corazón.

El motivo, la guía y el horizonte de este caminar es Cristo. Como Ignacio, descubrimos en Cristo un Dios apasionado por cada uno de nosotros, por mí. Este Cristo me invita a vivir a su modo, encarnándolo de un modo concreto, único, personal, que he de discernir y descubrir. En Cristo descubrimos un Señor al que servir y seguir que llena por completo nuestras vidas.

Solemos repetir los jesuitas que nuestro hogar son los caminos, el mundo. El mundo es el hogar de la humanidad, rica y plural, a la vez que rota por las desigualdades y el pecado. La Encarnación nos descubre el mundo como hogar de Dios. Sólo es posible el encuentro con Dios en este mundo, en el que nos toca vivir. En él descubrimos un Dios que trabaja por nosotros y nos llama a colaborar en su misión de reconciliación.

Toda esta experiencia la realizamos como Iglesia. Sería un error importante creer que la experiencia eclesial sólo se da al final, en la gran asamblea de Madrid, que se espera que ronde los 2 millones de personas. Sin duda éste será un momento muy importante; pero no debemos obviar que esta experiencia eclesial estará presente en tres estadios: la asamblea de aquellos que compartimos una misma espiritualidad, la espiritualidad ignaciana (alrededor de 3000 personas); la iglesia como pequeña comunidad o grupo que comparte vida, oración diaria, en la que cada quien tiene un nombre y un rostro familiar (cada grupo de 25 jóvenes). Por último, la iglesia en su diversidad de carismas, en su universalidad y diversidad: la Iglesia Católica regida por sus pastores y bajo el Romano Pontífice. Pienso, personalmente, que los tres niveles son necesarios y que, cuando se carece de alguno de ellos, se debilita nuestro ser eclesial.

 

Metodología: Los 5 Elementos Magis

La diversidad es una de las constantes que encontramos en Magis: diversidad de procedencias, lenguas, sensibilidades; diversidad de ciudades, trabajos y experiencias. ¿Cómo concebir un único programa pastoral en medio de tan rica diversidad?

Uno de los puntos fuertes de la espiritualidad ignaciana consiste en dotar al sujeto de unas pautas metodológicas sólidas que le ayuden a hacer una lectura en profundidad de lo que va viviendo y de cómo Dios se hace presente en su historia. La metodología Magis, enraizada en esta espiritualidad, ofrece 5 elementos esenciales que ayudarán a vertebrar cada día y que son comunes para todos los peregrinos, con independencia de cuál de las 120 experiencias les toque realizar.

El primer elemento es la oración de la mañana: una misma pauta de oración para todos los jóvenes, con una metodología sencilla y con la ayuda de una persona que les guíe espiritualmente. Esta oración marcará el foco espiritual orientador de la jornada.

En segundo lugar, la eucaristía. A ser posible diaria, para celebrar la presencia real de Cristo en nuestra vida; para escuchar su Palabra, compartir su vida y poner ante el altar lo vivido en la jornada.

En los días de las experiencias (2ª etapa) es importante la actividad. Actividad significa misión, búsqueda y encuentro con Dios presente en la creación y en tantos hombres y mujeres que viven situaciones difíciles. Se invita al peregrino a que cada día dedique un tiempo de unas 5-6 horas a la actividad concreta que se le haya asignado.

No poco ayudará al peregrino compartir lo vivido durante el día. Es lo que llamamos el círculo magis. Un momento diario para compartir, dejando que la experiencia de otros entre a formar parte de la propia vida. Este círculo sigue unas pautas metodológicas sencillas y concretas que pretenden enseñar y ayudar al joven a compartir su experiencia y recibir la de otros.

Por último, el examen del día ayudará a los jóvenes a recoger ante Dios, agradecidamente, lo vivido a lo largo del día y les predispondrá para encarar positivamente la siguiente jornada.

 

  1. Otras apuestas pastorales

Equipo de apoyo en las experiencias

Otra clave de la espiritualidad ignaciana es el acompañamiento. Cada experiencia contará con el apoyo de un número suficiente de personas que cubrirán tres funciones esenciales:

La función del coordinador es la que corresponde a aquella persona que conoce todos los pormenores de la experiencia ofrecida a los jóvenes. Normalmente, el coordinador es una de las personas que han pertenecido al equipo local que ha preparado la experiencia.

El “logista” se encargará de que todos los aspectos prácticos y materiales necesarios para la experiencia estén bien atendidos y cubiertos. Si en una misma ciudad tienen lugar diferentes experiencias, una misma persona o equipo podrá encargarse de la logística. Es importante que esta persona conozca bien el lugar donde se va a desarrollar la experiencia.

El acompañante espiritual es la persona que ayudará a que el grupo se integre y viva con autenticidad los 5 elementos magis. Será una persona con cierto bagaje espiritual y que haya recibido la formación básica que le hará llegar la organización de Magis. Estrechamente unidos al acompañante estarán los animadores de cada uno de los tres subgrupos lingüísticos.

 

Modo de proceder en la preparación de Magis

¿Quién está detrás de la preparación de Magis2011?

No es fácil dar cuenta de todas las personas enroladas, de alguna u otra manera, en los preparativos de Magis. En primer lugar, podemos citar las 6 provincias jesuitas que forman España y Portugal. Asimismo, hasta 13 congregaciones religiosas femeninas, junto con comunidades y redes laicales como la CVX.

Esto no es suficiente. Tras la preparación de cada una de las 120 experiencias hay equipos de laicos y religiosos que las han diseñado, hasta en sus detalles más pequeños. Este trabajo no se ha hecho desde la oficina central en Madrid, sino que, alentado desde Madrid, ha sido fruto del esfuerzo de muchos.

Para motivar la participación internacional, Magis ha procedido localizando en cada país o zona geográfica a un contacto Magis. Este contacto tiene como responsabilidad propia la animación, preparación y reclutamiento de sus jóvenes. Las pautas para la preparación de los jóvenes las provee la oficina central en Madrid, así como la formación de estos contactos internacionales.

Desde el inicio de la preparación, los responsables de Magis nos pusimos en contacto con los encargados diocesanos de las JMJ. Esta relación es vital si no queremos que se produzca un hiato entre la experiencia ignaciana y los días finales en Madrid. Es mucho lo que aprendemos del modo de trabajar en la diócesis y nos ayuda, sin duda, a conocernos más, a trabajar mejor y a estrechar aún más los lazos de comunión.

Por último, todo esto es posible gracias a un equipo de trabajo en Madrid. Un equipo de 5 personas que trabajan para que todos los aspectos de Magis estén bien atendidos y se cumplan los objetivos marcados en el plazo oportuno. Esto supone una liberación de personas tan importante como necesaria si se quiere acometer una empresa de esta magnitud.

 

Trabajos preparatorios

Tres comentarios telegráficos sobre la preparación. Primero, sobre el destinatario, los jóvenes. ¿Quién puede participar en Magis?

Los requisitos para la participación en Magis son claros: ser mayor de edad y participar activamente en alguna comunidad cristiana ignaciana. La mayoría de edad intenta establecer un mínimo en la madurez de los jóvenes para poder aprovechar la experiencia. La pertenencia a una comunidad de origen nos asegura que el joven ya tiene puestas unas bases en su fe y un conocimiento suficiente de la espiritualidad ignaciana. Además, esta pertenencia facilita la preparación remota de Magis en los lugares de origen.

Para facilitar esta preparación desde los lugares de origen y para ir creando espíritu y comunidad Magis, se ha diseñado una estrategia de comunicación moderna, ágil, juvenil. Su plataforma fundamental es la página webwww.magis2011.org  En esta página encontrará el joven toda la información de Magis, podrá hacerse miembro de la comunidad Magis a través de las redes sociales y disfrutará de un material audiovisual y catequético para su formación personal y grupal. Es evidente que este trabajo de comunicación es posible gracias a un número importante de personas que generosamente están ofreciendo su tiempo y creatividad.

Por último, hacer mención de otros equipos que están funcionando y que cubren otros aspectos relevantes en la preparación de Magis: financiación y gestión, logística, traducción, formación y publicaciones, voluntariado. Sorprende encontrarse con un número grande, muy grande, de gente dispuesta a arrimar el hombro para que tantos jóvenes puedan encontrarse con Cristo en el corazón de nuestro mundo.

 

  1. Conclusión

 

Y cuando acabe Magis2011 y pasen las JMJ, ¿qué? Esta es la pregunta que el P. General de la Compañía de Jesús me hizo hace unos meses. No podemos evaluar la experiencia antes de que haya sucedido; pero sí podemos prever que el potencial de Magis puede dar sus frutos tras la experiencia. Así sucedió con claridad tras las experiencias de París97 y Sydney08. Tras estas experiencias se fortaleció el trabajo pastoral en distintos países, se crearon redes nuevas (InYgo) y brotaron comunidades cristianas donde apenas había nada.

Confiemos en que el mismo Espíritu, que nos anima a preparar este programa pastoral, impulsará a participar a muchos jóvenes y hará brotar la realidad del Evangelio en nuevos lugares y circunstancias. Contará con nuestra ayuda.

           Abel  Toraño