MARCHABOSCO 2019

El itinerario de Pastoral ofrece encuentro y reflexión para continuar creciendo como personas y como cristianos.

Del 1 al 3 de marzo jóvenes de los centros juveniles de la Inspectoría María Auxiliadora de la Comunidad Valenciana, Murcia, Albacete y Zaragoza, se han dado cita en el encuentro de itinerario de pastoral Marchabosco. Salesianos Cartagena recibió a 230 chicos y chicas. Este año el lema: “Diferentes ritmos y un solo corazón” ha servido para trabajar la campaña inspectorial, “Primero los últimos”.

Para Francisco Cánovas, coordinador de Pastoral en Cartagena, “ha sido fin de semana muy apacible. Han participado jóvenes de centros juveniles y de grupos de fe en un encuentro marcado por el ritmo en el que se ha desgrana un poquitín parte de esa campaña inspectorial que se ha ido desarrollando a lo largo del curso, en el que cada uno, desde su propia identidad, aporta algo a todos los demás”.

Marchabosco ofrece a los jóvenes participantes, con edades comprendidas entre los 15 y los 17 años, formación y diferentes talleres lúdicos que propician momentos de encuentro entre los centros juveniles. La actividad principal es una marcha senderista y varios talleres: baile, cocina, teatro y este año como novedad, juegos en red.

“El Marchabosco aquí en Cartagena ha sido una experiencia preciosa en el que hemos podido encontrarnos con muchos chicos y chicas de nuestros centros juveniles y hemos podido vivir diferentes experiencias: marchas, talleres, momentos de grupo, de oración, muy bien preparados”, señala Francisco José Pérez, delegado de Pastoral. “Todo esto garantiza el crecimeiento, que estos jóvenes vayan creciendo y siendo cada vez mejores personas y mejores cristianos como quería Don Bosco”.

Quienes vienen por primera vez al encuentro destacan el clima de confianza. “Yo que nunca había vivido una experiencia así, me ha encantado, lo he pasado muy bien. He podido conocer a mucha gente y ha sido un momento de tranquilidad, de desconexión. Es una experiencia que te hace verlo todo de una manera distinta”, explicaba un joven.

También para los monitores es una oportunidad “para seguir creciendo como animador y seguir compartiendo con los jóvenes. Es un encuentro que nos nutren tanto a ellos como a nosotros”, destacan.