Nuevos Salesianos, con los jóvenes y para los jóvenes

En clima de fiesta y alegría, con profundos sentimientos de acción de gracias a Dios, el 8 de septiembre, natividad de la Virgen María, se celebraron en Genzano di Roma las primeras profesiones de trece nuevos Salesianos.

20160912profesionsalesianosalbertoarteaga1Bajo el lema evangélico “Porque sin mí no podéis hacer nada” (Jn 15, 5), los trece novicios, provenientes de cinco países –Italia (5), Croacia (5), Hungría (1), Portugal (1) y España (1) –, hicieron pública su Profesión como Salesianos ante don Stefano Martoglio, Consejero Regional de la Región Mediterránea, en una celebración concelebrada por más de 60 sacerdotes y participada por numerosos jóvenes, animadores, amigos y familiares de los neoprofesos.

El momento central de la liturgia llegó cuando cada uno de los novicios, en su lengua materna, hizo suya la fórmula de la profesión religiosa salesiana: “con plena libertad te ofrezco todo mi ser, comprometiéndome a entregar todas mis energías a quienes me envíes, especialmente a los jóvenes más pobres, a vivir en la Sociedad salesiana en comunión fraterna de espíritu y acción, y a participar, de ese modo, en la vida y en la misión de tu Iglesia”.

Un aplauso prolongado por parte de los presentes visibilizó la gratitud a Dios y a este grupo de jóvenes por el paso vocacional que acababan de poner de manifiesto.

Entre los trece nuevos salesianos se encontraba Alberto Arteaga Carrasco, de la Inspectoría “Santiago el Mayor”, natural de Campo de Criptana (Ciudad Real, 1990). Feliz e ilusionado, Alberto estuvo acompañado por su familia, un buen número de salesianos y el provincial de su Inspectoría, Juan Carlos Pérez Godoy.

En pocos días, después de unas jornadas de descanso con su familia, Alberto se incorporará a la Comunidad del Posnoviciado de Granada, para iniciar los estudios de filosofía. Mientras tanto, en Genzano di Roma, un grupo de 18 jóvenes ha tomado el testigo, iniciando con ilusión y buena disposición la experiencia del noviciado. Unos y otros saben que cuentan con nuestro aprecio, apoyo y oración.