«Pascua Xoven» de Arousa: 25 años da fe, fiesta Y lucha

Crónica de los orígenes: Armenteira 1973

ÉRASE una vez, en el año 1973, un cura joven que respondía al nombre de Jaime y era vicario parroquial en Sobra delo, un pueblecito cercano a Vilagarcía de Arousa (Pontevedra). Dos platafor­mas pastorales había en el Sobradelo de aquellos años: un grupo musical xeitoso con el nombre de «Airiños» y el «Club Xuvenil San Sebastián».

Llegó la primavera y, con ella, la cele­bración de la Resurrección del Señor. Surge la idea de tener una tarde de refle­xión-convivencia para vivir con mayor profundidad y con sentido comunitario la celebración de la Pascua del Señor. Al­gunos chicos y chicas de «Airiños», otros y otras del club xuvenil «San Sebastián» y del Instituto de Bachillerato de la zona acogen con entusiasmo la idea. Estaba decidido: «Vamos al Monasterio de Ar­menteira a rezar, a convivir, a reflexionar

juntos, a celebrar nuestra fe en la Resu­rrección del Señor Jesús».

Entonces y allí, se habló de que la vida merece vivirse con alegría. Por eso, pre­cisamente por eso, nació la idea de se­guir celebrando la Pascua cada año de un modo semejante al de aquel 1973, es­to es, con una convivencia de jóvenes. Y así, 10 chicos y chicas que estuvieron en Armenteira comenzaron, sin más, a pre­parar la Pascua del año siguiente, en la que participarían muchos otros grupos. Se celebró el primero de mayo, en el «co­legio Filipense» de Vilagarcía de Arousa.

Sería después, a partir del año 75, que la «Pascua Xoven» se desarrollaría, co­mo hasta ahora la ha venido haciendo, a lo largo de un fin de semana, de viernes a domingo.

 

Una primera definición

 

NO es fácil dar una definición de lo que es la Pascua xoven de Arousa. Todos

los años hay un tríptico anunciador don­de aparece definida como:

– Encuentro de jóvenes en búsqueda. – Convivencia de jóvenes cristianos.

– Reflexión y estudio de nuestra realidad y búsqueda de soluciones.

– Fiesta donde se comparte la fe y la ale­gría.

– Oración en la que se experimenta el en­cuentro con Dios Padre.

En el mismo tríptico se dice que en la Pascua Xoven «lo importante es la refle­xión y la oración, en un ambiente de fies­ta protagonizado por los chicos y chicas participantes. Se trata de una aventura eclesial, un recargar las pilas para vivir el compromiso cristiano en los lugares de origen. Son muchos los que en ella tienen una experiencia religiosa, una vi­vencia personal y comunitaria de una fe, vivida con fuerza y alegría juveniles».

 

La estructuración: secretariado, grupos de origen y encuentro

QUIÉN prepara la Pascua xo­ven? ¿Cómo se prepara? Veamos. Desde el principio hubo un equipo de trabajo conocido como el «SECRETARIADO DE LA PAscuA», formado por los anima­dores responsables de los distintos gru­pos participantes en la Pascua. El Secre­tariado tiene en sus manos algunas de las funciones determinantes para la feliz celebración del encuentro pascual:

  • Consultar en los grupos de origen el posible tema central de cada Pascua. • Elegir un eslogan que anuncie el tema de la Pascua.

 

  • Elegir el cartel anunciador.
  • Preparar el cancionero para las cele­braciones.
  • Elaborar los materiales y demás traba­jos que se deban ir reflexionando y re­alizando en los diversos grupos de ori­gen.
  • Recoger, resumir e interpretar las con­clusiones que envíen los grupos de ori­gen.
  • Preparar el horario y la estructuración de cada Pascua, una vez consultados los grupos de origen.
  • Evaluar, teniendo en cuenta las refle­xiones de los grupos de origen, los re­sultados de cada Pascua.

Los últimos sábados de mes, el Secre­tariado se reúne en los locales de la Pa­rroquia «A Nosa Señora da Xunqueira» (Vilagarcía de Arousa) y allí los respon­sables de los grupos dan cuenta de cómo van las cosas por los distintos lugares, cómo se va trabajando, qué dificultades aparecen, etc. Al mismo tiempo, en esas reuniones se van pensando los siguien­tes pasos a dar, qué propuesta de mate­rial enviar, etc.

El método de trabajo es asambleario, con lo que quizás se pierda en eficacia pe­ro se gana en comunión y en protagonis­mo juvenil, pues los chicos y chicas que acuden al Secretariado experimentan más que nadie que la Pascua Xoven no es algo que viene hecho desde arriba, sino algo que se va elaborando entre todos y todas.

El trabajo del Secretariado comienza con una convivencia en el mes de Sep­tiembre. En ella se evalúa la última Pas­cua celebrada y se empieza a ver cuál puede ser el tema nuclear de la siguien­te. En octubre comienzan las reuniones mensuales.

 

3.1. El trabajo en los grupos de origen

 

TAMBIÉN desde sus inicios se dio mucha importancia a que los grupos lle­garan al encuentro de Vilagarcía con un trabajo de reflexión bien elaborado. De este modo se pretende que el encuentro pascual de Vilagarcía no sea algo ajeno al caminar real de los grupos parroquia­les participantes.

Desde el año 1986, este trabajo previo de los grupos de origen, una vez elegido el tema a tratar, se estructura en tres fa­ses: análisis de la realidad (ver), qué dicen Jesús y su «Buena Noticia» al respecto (juzgar) y compromisos correspondientes que hay que tomar (actuar). Los grupos de origen, conforme van completando el trabajo de las distintas fases, mandan sus conclusiones al Secretariado para que és­te las analice de cara a la fase siguiente.

 

3.2. El «encuentro pascual» en las Filipenses

VESPUÉS del trabajo previo realiza­do a lo largo del año, la Pascua llega a su culminación en el «Encuentro» que -por razones pastorales- se tiene 15 días des­pués de Semana Santa en los locales de las Filipenses de Vilagarcía. Cada año por esas fechas, de viernes a domingo, la gen­te joven de toda Galicia reza junta, canta, salta, reflexiona, convive, celebra su fe, opina sobre el tema elegido, toma deci­siones y compromisos de cara al futuro, etc. Muchos y muchas descubren que ser cristiano y celebrar la fe no tiene por qué ser algo aburrido, un coñazo (¡con per­dón!), una experiencia de la que no se pueden sentir protagonistas los jóvenes…

En este encuentro pascual, tres son los elementos que más contribuyen a la vi­vencia de la fe desde una clave de fiesta, alegría y profundidad:

  • La música religiosa juvenil: quien ten­ga aún la idea de que la música reli­giosa es siempre pesada, aburrida o poco acorde con los gustos de la gente joven, la Pascua de Arousa le sorpren­derá descubriendo todo lo contrario.
  • La reuniones de grupo que posibilitan la interrelación y la reflexión solidaria sobre temas, problemas y anhelos de cuantos participan en la Pascua.
  • La celebración de la Reconciliación y de la Eucaristía, marcadas por un fuerte protagonismo juvenil y por una participación alegre y profunda de to­dos los asistentes.

Animados por la experiencia de este encuentro, muchos jóvenes regresan a sus Parroquias e intentan ser constructo­res de una Iglesia viva, joven y compro­metida en la construcción del Reino.

A lo largo de estos 25 años, numerosos chicos y chicas jóvenes han experimen­tado en la Pascua xoven que merece la pe­na tratar de ser seguidores y seguidoras de Jesús de Nazaret.

Varias generaciones de jóvenes cristia­nos, en estos 25 años de la Pascua xoven de Arousa y a su compás, han ido des­cubriendo que la fe es una fiesta y es una lucha que merece la pena. Fiesta porque el Dios de Jesús sigue apostando por no­sotros, sigue estando irrevocablemente de nuestra parte. Lucha porque queda mucho por andar y más por transformar para que este mundo nuestro sea cada día más Reino y menos Anti-Reino.