PASTORAL EN LA ESCUELA CATÓLICA

“La necesidad de hablar de Dios conlleva, como consecuencia,

la posibilidad y la necesidad de un análogo discurso sobre el hombre”

(Lineamenta para el próximo Sínodo sobre la Evangelización)

 

La escuela católica tiene como finalidad educar cristianamente. ¿Dónde  situamos, en esta finalidad, la palabra ‘pastoral’? La escuela propone acciones que hagan visible, en el ámbito escolar, el proyecto de salvación de Dios sobre los hombres. Y en esta lógica, toda acción educativa encierra en sí una potencialidad pastoral llamada a visibilizarse y fructificar.

Hoy pocos dudan, a pesar de las dificultades, que la escuela católica es una plataforma privilegiada para el trabajo pastoral. Este es un tema que despierta interés, inquietud y, en ocasiones, malestar. Por todo ello el Consejo de redacción de Misión Jovenha creído oportuno reflexionar sobre la pastoral en la escuela católica.

 

La evangelización

La Iglesia, Evangelii Nuntiandi 14, ha nacido para evangelizar. La escuela católica, comunidad cristiana e institución educativa, situada en la cultura y en relación con quienes buscan una sociedad asentada en la dignidad de la persona humana, tiene hoy un papel importante.

La llamada a la nueva evangelización ilumina el momento actual de la Iglesia. Siguiendo esta invitación, la escuela católica tiene delante el reto de identificar, desde el discernimiento, puntos críticos, energías y estrategias donde situar el empeño cultural y educativo de la Iglesia.

 

Comunidad

La Iglesia sitúa la misión en el mandato del Resucitado, en Pentecostés, a llevar la Buena Nueva a toda la creación. La misión es encomendada a la comunidad eclesial. Toda misión, también la misión que lleva adelante la escuela católica, es una misión comunitaria en unión con la comunidad eclesial.

En el corazón de la escuela católica hay una comunidad cristiana enviada a la misión educativa. Todos somos consciente de que en los últimos años va variando el rostro de esta comunidad. Pero sigue presente la necesidad de una comunidad evangelizada que quiere ser comunidad evangelizadora. Este es hoy un gran desafío para la escuela católica.

En esta lógica y, como concreción, muchos hablan de contar con ‘equipos directivos’ que entre sus funciones está la de cuidar el liderazgo relacionado con la dimensión evangelizadora del centro y de su gestión

 

Proyecto

¿Qué herramientas tiene la escuela católica para cumplir su misión? Dos son las herramientas privilegiadas: el proyecto educativo que propone y las relaciones que establece. Son importantes las dos.

El proyecto educativo no es solo un marco de referencia sino una herramienta que permite concretar elementos prácticos en la tarea de impulsar la formación integral de los destinatarios. Es necesario no descuidar los procesos de elaboración de los proyectos educativos donde se pueda hacer visible la relación educativo-evangelizadora.

El otro elemento que queremos destacar, entre otros posibles, hace referencia a las relaciones que establecemos. La nueva evangelización habla de los testigos. El educador cristiano puede ser un testigo. “La actual emergencia educativa acrecienta la demanda de educadores que sepan ser testigos creíbles de aquellas realidades y de aquellos valores sobre los cuales es posible fundar tanto la existencia personal de cada ser humano, como los proyectos compartidos de la vida social” (Lineamenta para el próximo Sínodo sobre Evangelización).

 

 

Sobre los artículos

            Eugenio Alburquerque, en el primer artículo, desde la emergencia educativa, en expresión de Benedicto XVI, hace interesantes reflexiones sobre la crisis educativa, la pasión por la educación, la relación entre evangelización y educación, el lugar de encuentro con Dios.

Situados en el rico suelo de la emergencia educativa hemos pedido a dos personas con amplia trayectoria en la escuela católica, uno desde una visión de la escuela católica en el mundo entero y el otro desde esta misma visión desde España, que radiografíen lo que ven y propongan pistas de avance. Angel Astorgano y Francesc Riu han asumido este reto. El resultado es iluminador.

Por último, hemos pedido a un educador, Xulio César Iglesias, con muchos años de experiencia en la escuela y con un gran corazón pastoral, que nos comunique cómo ve él este momento sobre la pastoral en la escuela católica.

 

KOLDO GUTIÉRREZ