PERDIDOS

 

Y sintió compasión de ellos, porque estaban perdidos como ovejas que no tienen pastor. (cf Mt 9,34; Mc 6,34)

 

El 24 de mayo de 2010 se dio un hecho sin precedentes en la historia de la televisión actual. Por primera vez una serie, Perdidos (The lost, 2004-2010), daba su final a nivel mundial. Cadenas de televisión de todo el mundo se habían puesto de acuerdo para desvelar las incógnitas que durante 121 episodios habían tenido en jaque a millones de jóvenes en todo el mundo. Fue la culminación de un hecho global sin precedentes y fue noticia en portada de todos los medios de comunicación digitales.

¿Cuáles fueron las causas de tal éxito de todo lo que movió la serie?

  1. Por un lado, la trama y la manera de presentarla.
  • La serie jugaba con el misterio, la intriga, la filosofía, la religión…
  • A cada temporada se iban añadiendo elementos a la trama sobre la vida, el bien y el mal, la muerte…
  • Eran multitud las referencias a la religión.
  • La serie jugaba con el lenguaje actual y las preguntas de toda la vida: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?
  1. Por otro lado, el papel que jugó internet.
  • Se crearon blogs, foros y wikis. La gente aportaba sus reflexiones e inquietudes a cada capítulo que se emitía.
  • Fue tal la expectación que se generó que la gente se descargaba de internet el capítulo en inglés el mismo día de su emisión en Estados Unidos; no había tiempo que perder, ni para ver ni para opinar.
  • Ha sido todo un fenómeno global en el que la red ha tenido un papel protagonista.

Sin embargo el final de Perdidos defraudó. Durante años se habían establecido tal cantidad de preguntas, de cuestiones vitales, de reflexiones sobre el sentido de la vida, que desbordó por completo a sus creadores.

Hoy, apenas unos meses después, en internet no queda nada de eso: el final de la serie no satisfizo tanta inquietud. La serie fue como una cortina de humo a la que muchos se agarraron buscando sentido a sus preguntas.

Ni la tele ni internet conseguirán, por muchas historias que se nos cuenten, calmar las inquietudes vitales ni ofrecer un sentido a la vida como sólo Jesús es capaz de hacer. Por eso él sintió y siente lástima, porque “andan perdidos, como ovejas sin pastor”.

jotallorente