Si yo fuera misericordioso…

  «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos obtendrán misericordia»

 

 

YO FUERA MISERICORDIOSO…

Saldría de mi casa

para encontrarme con los necesitados.

 

Saldría de mi comodidad

para ayudar a los menesterosos.

 

Saldría de mi apatía

para ayudar a los que sufren.

 

Saldría de mi burguesía

para compartir con los pordioseros.

 

Saldría de mi ignorancia

para conocer a los ignorados.

 

Saldría de mi enfado

para encontrarme con los vagabundos.

 

Saldría de mis caprichos

para socorrer a los hambrientos.

 

Saldría de mi actitud de crítica

para comprender a los que fallan.

 

Saldría de mi suficiencia

para estar con quién no se vale.

 

Saldría de mi prisa

para dar un poco de mi tiempo.

 

Saldría de mi pereza

para socorrer alguna necesidad.

 

Aprovecharía mi juventud

para ayudar a los ancianos y enfermos,

mi edad para guiar a los desorientados

y ayudar a los débiles.

 

 

Aprovecharía mi ciencia

para ayudar a los ignorantes.

 

Aprovecharía mi madurez

para ayudar a los jóvenes.

 

Aprovecharía mi experiencia

para ayudar a los equivocados.

 

Aprovecharía mi cariño

para acoger a los niños.

 

Aprovecharía mi responsabilidad

para cuidarme de los abandonados.

 

Aprovecharía mi rectitud

para buscar a los pródigos.

 

Aprovecharía mi paz interior

para reconciliar a los enemigos.

 

Aprovecharía mi amor

para acoger a los solitarios.

 

Aprovecharía mi vida

para darla a quien la necesita.

 

Jesús María Bezunartea

 

Para hacer

  1. Elegir tres aspectos de los que uno saldría si fuera misericordioso y otros tres que aprovecharía.
  2. Con el mismo esquema, decir otro del que saldría y que aprovecharía cada uno y que no están en el texto.