¿SIEMPRE ADOLESCENTES?

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Según los resultados de las encuestas sobre la experiencia religiosa en los últimos veinte años, la socialización religiosa en España se enfrenta a graves dificultades. Ya no vivimos en una época de cristiandad, que permita la transmisión de la herencia cristiana con una cierta normalidad social. Parece que la única posibilidad sea un cristianismo de opción, que solo sería accesible a adultos y quizás también a jóvenes adultos. Desde esta perspectiva algunos dudan del sentido de una pastoral para niños y adolescentes. Sin embargo nosotros pensamos que esa pastoral es más necesaria que nunca. Por eso la pregunta que nos hacemos es cómo trabajar pastoralmente con los adolescentes. Este interrogante ha animado la elaboración de este número de Misión Joven.

 

Adolescencia

La adolescencia, periodo de la vida situado entre la infancia y la edad adulta, es un tiempo decisivo en la vida de toda persona. En la adolescencia confluyen factores externos e internos que hacen de este periodo de la vida un momento único, difícil y fecundo.

Las últimas décadas han traído grandes cambios económicos, sociales, y culturales. Para entender el nuevo contexto de los adolescentes hay que tener en cuenta elementos muy diversos como las nuevas tecnologías, los roles de género, las nuevas estructuras familiares, la crisis económica, la experiencia actual de la sexualidad, las drogas (especialmente el alcohol), la política.

La adolescencia hoy se evidencia como una etapa mucho más larga que en otros tiempos, y aparecen nuevas palabras como adultescencia para describir este fenómeno. ¿Qué es la adolescencia alargada? Esta expresión describe la situación de bastantes jóvenes adultos que siguen marcados por características de la adolescencia, porque los ritos tradicionales de paso a la edad adulta –como el matrimonio, o la entrada en la vida profesional- se han dispersado, retrasado o incluso abandonado. Nuestra mirada en este caso, como revista de pastoral juvenil, se centra en esta adolescencia alargada.

 

Pastoral con adolescentes

Educadores y agentes de pastoral nos acercamos a los adolescentes con una actitud de cercanía y comprensión, intentando acompañar su maduración, y proponiéndoles la experiencia cristiana. Si les ofreciéramos el mensaje del Evangelio desde la credibilidad personal y comunitaria, con humildad, en un lenguaje inteligible y coherente con el contenido de la fe, procurando también responder a sus interrogantes existenciales, posiblemente no nos toparíamos con un muro de indiferencia en la mayoría de los casos. La evangelización de adolescentes y jóvenes es posible.

 

Sobre los artículos

Para estructurar este número de la revista hemos hecho un planteamiento a nivel sociológico, antropológico, psicológico y pastoral.

El primer artículo lo firma Javier Elzo. Se pregunta, en este artículo, por las causas que explican la tardía emancipación familiar de los jóvenes españoles; constata la fragilidad de los adolescentes y jóvenes españoles de hoy en este contexto de crisis; reflexiona sobre la importancia de las relaciones personales en el seno de los núcleos familiares; habla de los valores actuales de los jóvenes españoles y los que habría que proporcionarles, pensando en su futuro.

El análisis antropológico nos lo presenta Eugenio Alburquerque, quien ofrece interesantes reflexiones pastorales para educar y evangelizar a los jóvenes.

Miguel Ángel Olivares, en su artículo, busca semejanzas entre las características de la cultura y la vida de los adolescentes. Presenta posibles caminos para la pastoral: fe en Cristo Jesús; asistir, permanecer, vivir; admirar y amar la naturaleza; dar herramientas adecuadas a una mente adolescente hiperactiva.

 

Despedida y agradecimiento

Hace tres años tomaba de las manos de Eugenio Alburquerque el relevo en la dirección de la revista Misión Joven. Hoy, por mi parte, tengo el gusto de pasarle el testigo a Jesús Rojano. Otras misiones me esperan en el campo de la pastoral juvenil.

He tenido la suerte, la gracia, usando el lenguaje creyente, de vivir tres intensos años en el proyecto pastoral que es Misión Joven. Dirigir una revista de pastoral es un privilegio. Te permite participar en interesantes reflexiones pastorales, puedes constatar la riqueza de las experiencias apostólicas que se están desarrollando en la Iglesia, te posibilita estrechar lazos de amistad con educadores y pastores dedicados a la pastoral juvenil.

Jesús Rojano no necesita demasiada presentación porque lleva más de diez años vinculado a esta revista en su Consejo de Redacción, y fue durante un año su director. Quienes hayáis leído algunos de sus artículos, habréis descubierto su capacidad de reflexión y su intuición pastoral. Destaco algunas características del nuevo director: su actitud de diálogo con la cultura actual, su gran formación filosófica y teológica, y su vinculación en el día a día a grupos y comunidades juveniles. Bienvenido, Jesús.

Quiero dar las gracias al Consejo de Redacción y al Consejo Asesor que han orientado las reflexiones sobre pastoral juvenil de nuestra revista. Quiero agradeceros a los lectores vuestra fidelidad y consideración. Y por último, como si de una oración se tratara, doy gracias al Señor por estos tres años que me han servido para crecer como creyente, salesiano y educador de jóvenes.

 

KOLDO GUTIÉRREZ

 

 

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