¡Súbete al spinner de Jesús!

 

Estamos finalizando el curso y es inevitable echar la vista atrás para recordar aquello que hemos vivido y agradecer todo lo que hemos compartido con compañeros de clase, con los profesores, los animadores del centro juvenil…

Sin duda alguna hay tres elementos que te harán esbozar una sonrisa recordando este curso que finaliza pero que también nos pueden servir para nuestra propia vida:

  • El ‘dab-dance’: ese gesto que utilizaron los futbolistas para festejar y celebrar los goles; se baja la cabeza hacia el codo derecho con el brazo doblado, mientras el izquierdo permanece recto apuntando hacia adelante. Algunos vinculan este baile con el mundo de la droga, otros simplemente dicen que es una moda.

¿Qué significa bajar la cabeza? Bajamos la cabeza cuando queremos pedir perdón o reconocemos un fallo; el propio brazo derecho nos recuerda aquellas personas en las que podemos apoyar nuestra cabeza cuando estamos cansados o secar nuestras lágrimas en los momentos complicados. El otro apunta en alguna dirección, lejos, al fondo; quizás nos apunte hacia la dirección correcta.

  • El reto de botella o ‘flipping bottle’: ¿Todavía no has intentado girar la botella y dejarla de pie? Muchos de vosotros seguro que habéis intentado que la botella dé una vuelta sobre si misma y quede en pie gracias al contrapeso del agua; quizás sin ningún objetivo claro: quedar bien o demostrar agilidad y destreza delante de compañeros y amigos.

¿Estás dispuesto a permanecer de pie? Sería bonito agradecer todos esos momentos de dificultad en los que hemos pasado momentos complicados y, a pesar de ello, hemos encontrado ese elemento que nos ayuda a seguir empeñados en nuestro esfuerzo, a permanecer de pie, firmes. El Papa nos invita a dar gracias por el agua; la naturaleza que nos aporta el oxígeno necesario para vivir, nos calma la sed. Estar despiertos, con fuerza, preparados… nos ayudará a pendientes de aquellos que tienen sed, de los que no pueden permanecer de pie, de los que se caen y necesitan una mano para levantarse.

  • Y por último, el ‘spinner’: ese elemento giratorio que ayuda a mantener la atención, a descargar el estrés y la ansiedad… Cogiendo ese instrumento por el eje central, se trata de girar y girar y girar…

Un elemento que gira 360 grados, que no está quieto, que sigue girando y a pesar de recibir poquitos impulsos, puede permanecer realizando su tarea durante mucho tiempo, perseverando en el giro… ¿cuál es el que más tiempo está en funcionamiento? ¿el tuyo o el mío?

Por eso, te invito a que te subas al SPINNER DE LA VIDA, ese que tiene como eje central giratorio a Jesús; que te ayuda a tener una visión completa, 360 grados; que te ayuda a ver los momentos peores pero AGRADECER los mejores. Ese que te ayuda a ver todas las realidades, todos los éxitos desde los cuatro puntos cardinales. Desde ese elemento giratorio, junto a Jesús, seguir descubriendo aquellas personas sedientas que necesitan de ti para permanecer en pie sin olvidarte de aquellas a las que que de vez en cuando debemos pedir perdón. Y, por supuesto, sin olvidarnos del brazo de ese Amigo, Jesús, que te apoya y te anima a seguir hacia delante… ¡también durante el verano!

Rubén Fernández Santiago / Profesor en Colegio Fundación Masaveu