SUICIDIOS DE ADOLESCENTES

Nivel de vida elevado…

Cada día, en el mundo, unas 5.000 personas se quitan la vida, según se constató en el Congreso «Suicido, ¿opción, locura o misterio?» celebrado en Roma en mayo de 2003 por el Instituto Internacional de Teología Pastoral y Sanitaria Camillianum. El encuentro subrayó el aumento de suicidios entre adolescentes en países como Alemania, Dinamarca, Finlandia, Austria y Suiza, en los que el nivel de vida es más elevado. Según el subdirector del Instituto, el padre Pangrazzi, sucede que:

  • «La vida de los jóvenes acostumbrados al bienestar queda expuesta al riesgo a causa de la falta de capacidad para resistir el dolor».
  • «Esta fragilidad explica su dificultad para afrontar los disgustos, conflictos, el vacío interior y espiritual, la falta de ideales y proyectos de vida».
  • En «los países ricos las personas que tratan de suicidarse experimentan el contraste entre la belleza y la tranquilidad exterior presentado y su mundo interior lacerado por profundos conflictos».

Los expertos constataron, además, que la primavera es la estación con más suicidios. Ante un despertar generalizado de la naturaleza y de las actividades sociales, las personas que experimentan profundas crisis existenciales, agudizan su malestar y encuentran dificultades para dar un sentido a su vida.

En este contexto, la muerte causada por la búsqueda de emociones extremas, como la alta velocidad en coche, puede considerarse como una forma de suicidio, es decir, como una falta de amor por la propia vida, surgida del vacío interior.

 

O crisis económicas

En Argentina, por ejemplo, el problema de los suicidios adolescentes agudizó en los últimos años. El 17 de mayo de 2002, El País publicó una nota (“El país que adolesce”), en la que se daba cuenta de que una chica de 15 años se pegó un tiro en el baño de su escuela. No es un caso aislado. Unicef descubrió que junto a la degradación social de los últimos 10 años se duplicó el suicidio adolescente. El grupo de mayor riesgo son los varones de hasta 25 años.

Las causas de esta subida son los impactos patogénicos de las relaciones románticas (estar enamorado-a) en adolescentes y jóvenes. Desde la experiencia psicológica, está centrada en las crisis familiares y el incremento de la situación de soledad de los adolescentes. En la adolescencia todo es mucho más dramático. En esta etapa se reavivan conflictos de la infancia y esto va acompañado de una sensación de gran omnipotencia. El adolescente no sólo se suicida sino que no se cuida, porque tiene la idea de que es indestructible. Por otra parte las crisis económicas han llevado a muchos a pensar y a sentir que “no hay futuro”. Y castigan con la salida del suicido a padres y educadores cuando no ven ninguna salida.

El fenómeno no es sólo un problema argentino; es una característica de las sociedades occidentales donde se produce una fuerte ruptura de lazos sociales. Uno de los fenómenos que en la sociedad occidental va en aumento y preocupa bastante es que los adolescentes no visualizan un proyecto. El suicidio es una manifestación de una conducta autodestructiva que impacta por lo brusco, pero también los adolescentes se autodestruyen en forma gradual con el consumo de drogas y alcohol.

 

PARA HACER

Del suicidio es mejor no hablar, porque se contagia, pero ¿qué nos parecen estos datos?

¿Qué es lo que da sentido a nuestra vida?

¿Qué soluciones encontramos en las épocas de crisis y crecimiento? ¿Quién nos ayuda a superarlas?