UNA ACTIVIDAD INICIAL ROMPEDORA

El mes de octubre es el mes del inicio de los grupos de tiempo libre de educación a la fe. Surjan del ambiente colegial, parroquial, plataformas sociales o del centro juvenil, en octubre es el momento en que se inician después de realizar en el mes de setiembre la convocatoria y organizar el equipo animador.

Una actividad rompedora: Además de diseñar una convocatoria con un márquetin casero potente y diversificado (cartelería, folletos, audiovisuales, boca/oreja…), nuestra experiencia nos dice que debemos comenzar nuestras actividades de ritmo ordinario con una actividad que nosotros denominamos rompedora, y que significa sencillamente organizar algo que sea distinto –y que descoloque– de lo que realizamos semanalmente con nuestros grupos de tiempo libre.

Una actividad motivadora: Nuestra realidad nos indica que debemos organizar una actividad que dinamice, que ayude y que motive esta oferta cada vez con más dificultades como es participar en una actividad cristiana de ritmo semanal en todo un curso escolar.

Actividades diversas: En estos 25 años de vida que tiene la Asociación Xuvenil AMENCER se han intentado varias y distintas propuestas como una gran actividad distinta:

  • Casino con vestuario, ambientación y actividades propias-.
  • Adaptación a lo grande de algún concurso de televisión.
  • Tener una actividad antes, durante y después de una comida, cena o merienda.
  • Ir un día entero de salida a una zona no muy lejana de Ourense…

La actividad: una acampada especial: Desde hace un par de años, realizamos una propuesta con los grupos de preadolescentes ADS: organizamos una acampada en la finca de la familia de un miembro del equipo animador.

Objetivos: ¿Por qué proponemos esto? Muy sencillo, proponemos una actividad que no se suele realizar en el ritmo ordinario, una actividad atractiva y original, y en un tiempo que estos preadolescentes lo tienen libre, como es la noche. Muchos de nuestros destinatarios en estas edades comparten actividades deportivas, académicas, artísticas con la de los grupos del itinerario de educación a la fe. Esta actividad es especial al realizarla un sábado a última hora de la tarde, con toda su noche, y la mañana del domingo, y terminar acercándonos a la eucaristía parroquial de la mañana.

Valores y acciones: Se trata de una propuesta en la que llevamos a cabo muchas acciones y descubrimos numerosos valores:

  • Creamos ambiente ya antes de la propia actividad buscando el saco y la esterilla…
  • Dormimos en tiendas de campaña, cosa que normalmente no solemos realizar.
  • Preparamos una cena campera al aire libre en la que todos participamos.
  • La iniciamos con una marcha-paseo desde el centro juvenil hasta donde acampamos que nos ayuda a acercarnos los unos a los otros, a charlar informalmente con todos o casi todos, a poder acercarse informalmente los animadores a otros animadores nuevos, y a los chicos y chicas que participan de la actividad.
  • Facilitamos un encuentro informal pero rico con las familias de los chicos y chicas en la salida de la marcha e incluso al acabar la eucaristía parroquial.
  • Tenemos un tiempo al aire libre, alrededor de una hoguera, donde podemos jugar, relacionarnos, charlar e incluso participar en una oración nocturna de estilo más juvenil.
  • Dormimos (o lo intentamos por lo menos) en el suelo con un grupo de amigos fuera de mi habitación.
  • Realizamos actividades dirigidas en un horario mágico como es el nocturno.
  • Soñamos y dedicamos tiempo a plantearnos nuestro compromiso con el movimiento.
  • Organizamos estrategias para superar dificultades personales y de pequeños grupos (por ejemplo, los que están en el mismo equipo deportivo).
  • Tenemos un desayuno casero y autogestionado por los propios participantes.
  • Aprendemos en pequeño grupo a montar y desmontar las tiendas.
  • Descubrimos la naturaleza con todos los sentidos…

El gran objetivo es tener un primer momento fuerte de presencia tanto del equipo animador como de los chicos para facilitar que haya tiempos reales para poder conocernos cara a cara, poder charlar, poder animarnos, poder detectar fallos para fortalecernos y poder soñar juntos.

Que nuestro buen Dios, continuo, creador nos dé ánimos para seguir creando con creatividad nuestros itinerarios de educación a la fe.

Xulio C. Iglesias

 

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