Una bendición y una oración al comienzo del curso

Una bendición al principio de curso

Te deseo para este curso…

Que el Buen Dios te mire y te envuelva.
Que el Buen Dios te alegre el corazón.
Que el Buen Dios te llene de paz y de alegría.
Que el Buen Dios te dé sabiduría para entender la vida como entrega.
Que el buen Dios te dé novedad para hacer de cada día
algo nuevo,  no una triste rutina.
Que el Buen Dios te llene de fuerza en los días grises y de cansancio.
Que el Buen Dios te dé tanto amor que no midas la entrega.
Que el Buen Dios te conceda delicadeza
para hacer del amor «detalles de amor».
Que el Buen Dios te dé sensibilidad
para leer los susurros secretos del corazón.
Que el Buen Dios sea tu horizonte y tu fuente.
Te deseo: Que Dios Padre y Madre, recree cada día tu vida.
Que Dios Hijo, sane y cure las heridas que te encierran en ti mismo.
Que Dios Espíritu Santo, avive en ti todo lo que Jesús nos dijo y nos dejó
como signo de Vida Nueva.
Te deseo que todos estos deseos puedan ser una realidad
en este Colegio de [indicar el nombre]…
durante todo el curso [2012-2013].

Por el año [curso] que comienza

Este curso que comienza, yo te lo confío, mi Dios.

Hazlo feliz para aquellos que yo amo;

rico en experiencias, bueno para todos.

Este curso que comienza, yo te lo confío, mi Dios.

Haz que yo lo viva con conciencia

dando a las pequeñas tareas de la vida cotidiana

mi cuidado y mi preocupación.

Este curso que comienza, yo te lo confío, mi Dios.

Haz que lo viva con conciencia,

pausado en mi acción, atento, reflexivo,

semejante a aquel que se recoge para pensar,

que se ve para mirar,

que escucha para comprender

y que se inclina para ayudar.

Haz que yo prefiera siempre

una sola cosa bien hecha en un día tranquilo

a muchas cosas imperfectas en un día agitado.

Este curso que comienza, yo te lo confío mi Dios.

Enséñame a través de sus días

el arte de amar bien y la virtud de ser justo,

paciente en el sufrimiento; generoso en la alegría.

Este curso  que comienza, yo te lo confío, mi Dios.

Hazlo feliz para aquellos que yo amo;

rico en experiencias, bueno para todos.

Paul Claudel