Una navidad diferente

Leonardo Sánchez Acevedo, sdb

pvocacional@salesianos-sevilla.com

 

 

¿Quién ha dicho que las navidades son, irremediablemente, una fiesta pagana? ¿Quién dice que ya no podemos vivir en clave evangélica los días santos de celebración del nacimiento de Cristo? Leonardo Sánchez, desde Sevilla, nos apuntan una larga serie de sugerencias para romper esa inercia.

 

 

Siempre que llega esta fecha nos bombardeamos con pensamientos a veces pesimistas sobre la Navidad y lo comercial. Es verdad que cuando leáis este artículo, desde principios de diciembre, algunos grandes almacenes tendrán ya las grúas con el andamiaje respectivo para iniciar la campaña de este año. Nosotros, que no somos ingenuos y que participamos de este teatro colectivo, podemos, sin embargo, interpretar nuestro pequeño papel en la obra y podemos hacer de la Navidad una Navidad diferente. Es un derecho y un deber. Estamos aún a tiempo.

 

A continuación os presento diversas experiencias, propuestas, sueños que se vienen realizando. No son una gran novedad. La novedad radica en la toma de conciencia por parte nuestra de que muchos –aunque las estadísticas no lo reflejen- viven la Navidad de un manera diferente de como el marketing presenta. Estas experiencias nos pueden animar a continuar la labor que realizamos de sensibilización, de celebración, de gozo. No está la solución en condenar, más bien en reconducir lo que existe desde nuestra vida personal, desde nuestro grupo de catequesis, desde nuestro centro juvenil, desde la comunidad educativo-pastoral del colegio, de la parroquia.

 

Pequeñas luces hacen un lucernario, y el anochecer se hace más llevadero. El Canto del Gloria en la Noche Santa nos anima a recrear cada año nuestra vivencia de la Navidad en solidaridad con otros, ya que Cristo fue el primer solidario con nuestra condición humana menos en el pecado. Os propongo pequeños fogonazos de la auténtica Luz que podemos alumbrar. Constituyen un arco iris de luz que devuelven originalidad a la “comercial campaña navideña”. Es hora de ponernos a compartir experiencias. Así celebran la Navidad otras personas. Que no nos roben a Jesús. Manos a la obra y ¡Feliz Navidad!

 

■ Para participar y vivir

 

  • Encuentro de Jóvenes en París y en Ile de France con la Comunidad de Taizé

 

El próximo encuentro de fin de año animado por Taizé tendrá lugar en París y en Ile de France del 28 de diciembre de 2002 al 1 de enero de 2003. La noticia ha sido anunciada en Ile de France por el cardenal Lustiger durante la peregrinación de los estudiantes en Chartres el 24 de marzo, y por el hermano Roger a los miles de jóvenes que vinieron a celebrar la Semana Santa en Taizé del 24 al 31 de marzo.

 

Los participantes en el encuentro se alojarán en familias y en escuelas. Por la mañana celebrarán una oración común en la parroquia de acogida. Se encontrarán después con personas del barrio con el fin de descubrir, por medio de ellos, signos de esperanza. Dos veces al día, al mediodía y al atardecer, todos se encontrarán para la oración en los grandes pabellones de exposición de la Puerta de Versalles, acondicionados especialmente como lugares de oración. Por las tardes se ofrecerán a los jóvenes diversas posibilidades para reflexionar sobre las fuentes de la fe o sobre su compromiso en sus ciudades o pueblos de origen, en sus parroquias, comunidades locales o lugares de trabajo. Cada año, este «encuentro europeo de jóvenes» es una etapa en el camino de una «peregrinación de confianza a través de la tierra» animada por Taizé. Algunos años el número de participantes puede alcanzar los 100 mil.

El próximo encuentro en París y en Ile de France, a finales de 2002, será el vigésimo quinto encuentro. Para más información visita: http://www.taize.fr/es/

 

■ Para conocer y acercaros, experiencias con comunidades. Tiempo de Navidad, tiempo para arriesgarse y conocer a otros

 

  • La Comunidad de Sant’Egidio: en Barcelona

 

La Comunidad de Sant’Egidio nació en Roma en 1968, por iniciativa de un joven que tenía entonces menos de veinte años, Andrea Riccardi. Comenzó reuniendo a un grupo de estudiantes de bachillerato para escuchar y poner en práctica el Evangelio. La primera comunidad cristiana de los Hechos de los Apóstoles y Francisco de Asís fueron los primeros puntos de referencia.

El pequeño grupo comenzó enseguida a ir a la periferia romana, entre las chabolas que rodeaban a la Roma de aquel tiempo, donde vivían muchos pobres, y comenzaron así a dar clases a los niños por la tarde: era la Escuela Popular (que hoy se llama Escuela de la Paz en muchos sitios del mundo).

Desde aquel momento, la comunidad ha crecido mucho, y hoy se encuentra en más de 60 países del mundo de 4 continentes. Igualmente el número de miembros de la comunidad crece constantemente: hoy son unos 40 mil. Sin embargo, es bastante difícil calcular el número de todos los que se unen de diversas maneras a las actividades del servicio de la comunidad, y de todos aquellos que colaboran de forma estable y significativa al servicio de los más pobres y en las otras actividades desarrolladas por Sant’Egidio, sin que formen parte en sentido estricto.

Acércate al portal de la Comunidad Sant’ Egidio: http://www.santegidio.org/cast/

España

Comunidad de Sant’Egidio

Plaza Pedrò,1 Baixos

08001 Barcelona

tel. +34.93.4418123

fax +34.93.4415605

 

■ Lugares de Retiro

Siempre es bueno aprovechar los tiempos libres para salir a ser posible del ambiente en el que la rutina hace estragos. Es el momento oportuno para revisar el primer trimestre de la pastoral, para revisar el proyecto personal de vida, para rezar, para convivir y compartir. Es bueno pensar en lo que hemos hecho durante el año y lo que nos queda por hacer. Por eso es bueno acercarse a la lista que nos ofrece la diócesis sobre lugares, casas de ejercicios espirituales. Sería bueno compartir en la hospedería de muchos de estos sitios el ritmo de oración de muchas comunidades. También puede ser bueno usar de los lugares habituales como casas rurales, cerca de la playa, o el simple campo para retirarnos y pasar un día o varias jornadas. Una biblia y un cuaderno en blanco puede ser el principio de grandes proyectos.

■ Trabajo en la parroquia

En el tiempo de la Navidad la parroquia incrementa su actividad. Seguramente podemos dar un poco de nuestro tiempo organizando y ayudando en la recogida de alimentos. En algunos sitios se llama a esta campaña que normalmente coordina «Caritas» como la «Operación Kilo». Se puede crear una caravana con coches adornados con globos y guirnaldas. Previamente se habrá empapelado el barrio, explicando el sentido de la caravana que no es otro que el de ser solidarios. Incluso el primer coche puede ser a modo de estrella de Navidad. Después, un grupo de voluntarios, la mayoría niños, que son muy entusiastas, pueden ir llamando a los portales y recogiendo los alimentos. Por la tarde se hace el recuento de materiales y se lleva a las familias que lo necesiten o a lugares en dónde se repartan alimentos. En la misma parroquia podemos participar ayudando en el equipo de liturgia. Son muchas las celebraciones que tenemos que animar: la tradicional «Misa del Gallo», la misa de Navidad del 25, oraciones, fiestas de santos, el 31 Diciembre, el 1 de Enero, 6 de Enero y Bautismo de Jesús. Junto a las celebraciones, podemos crear jornadas de convivencia para conocernos todos. En Navidad hay más tiempo para todo, especialmente si entre todos hemos montado el Belén de la parroquia. Podríamos hablar con el párroco para ayudarle a visitar a las personas más solas de la parroquia y pasar la tarde con ellos.

 

■ Publicidad y marketing navideño

Hay que vender una Navidad diferente. Imaginación no nos falta. Ahora tenemos que usar casi los mismos medios para «comunicar» nuestro mensaje. En las paredes de la parroquia podríamos pintar en un gran cartelón un lema que simbolizara el sentimiento y la vivencia de todos los que durante el año compartimos y vivimos nuestra fe. Se puede hacer en tela o en un gran lienzo, como los grandes murales que se realizan en algunas campañas de Caritas. Podríamos escribir una carta entre los jóvenes que forman el grupo joven de la hermandad, asociación juvenil, catequesis y hacerla llegar a los medios. Es mejor si se envían a la sección que tienen muchos periódicos como «Cartas al Director». Tendremos que cuidar igualmente los salones en dónde nos reunimos. Que todo refleje la alegría de que Dios ha compartido nuestra vida y nos ha salvado. Se podría convocar un concurso de carteles para anunciar el lema con el que viviremos la Navidad de este año. En algunas diócesis aún se conserva el ir anunciando la Navidad con el reparto de «estrellas misioneras». Son pegatinas a modo de estrella con un mensaje sobre el fondo dorado. Se le pide también generosamente una contribución a los que nos encontramos por la calle. Es un testimonio simpático y agradable y que llena de alegría la zona en dónde se reparte. Por supuesto, antes de salir a la calle se hace una pequeña celebración para no perder el sentido del «envío» y de ser «luz» de la Buena Noticia. También se puede pensar en vender felicitaciones navideñas originales, ya que se ha podido hacer un concurso previo o de alguna ONG cercana. No sólo felicitamos la Navidad, también hablamos de aquellos que nada tienen.

La estética en la iglesia no puede faltar, sea por los elementos litúrgicos necesarios así como por el ambiente, el clima que se debe de percibir en el interior del lugar de la celebración. ¡Todo comunica! Así que las personas encargadas de la acogida en el lugar de la celebración estén muy atentas a todo esto. Una sonrisa vale más que mil palabras. Especialmente en Navidad.

■ Pregones de Navidad.

Es una tradición que se viene haciendo en muchos lugares, especialmente en colegios, encargándose la Asociación de Padres de llevarlo adelante. Hay que elegir con tiempo a la persona encargada de dar el pregón. Un dato importante es tener en cuenta el tipo de público. El pregón debe de motivar a vivir la Navidad en su espíritu auténtico. Será dicho con humor, con anécdotas, haciendo una retrospectiva en el tiempo sobre cómo se vivía la Navidad, contando detalles de María y José con el Niño, sobre los pastores, Herodes, los Reyes de Oriente. Implicando al publico en los relatos que se cuentan, actualizando en el «Hoy» dónde se encuentran los nuevos pesebres dónde el ángel indica que se encuentra el Enmanuel. Al final se puede dar –sería conveniente- una copita y disfrutar de los típicos productos navideños al ritmo de villancicos. Si existe una coral en el colegio, o un coro en la parroquia, al principio y al final del acto se podría hacer un breve recital. No olvidemos mandar noticia a los medios de comunicación y a todos los que se encuentran cercanos en el barrio o zona de influencia de la parroquia, colegio, centro juvenil, comunidad.

■ Cantos de Villancicos

A partir de la Fiesta de la Inmaculada el coro del colegio, de la parroquia o del centro juvenil, tiene que desempolvar los cancioneros con los villancicos tradicionales. Habría que pensar en varias actividades a organizar:

  • o preparar los cantos para las celebraciones navideñas. Especialmente la tradicional misa de medianoche del día 24 de Diciembre. Cantos que pueda cantar la asamblea y que reflejen el espíritu familiar y de gozo por el misterio de la Encarnación.

 

  • o Concurso de villancicos: el coro puede plantearse participar en los muchos certámenes que existen. Es la oportunidad no tanto para ganar como para darse a conocer en algunos lugares donde falta el testimonio de gente joven que quieren transmitir un mensaje de esperanza. Otra idea sería montar un concurso de villancicos en el colegio. Una modalidad podría ser que cada grupo sea por sección o curso montar dos villancicos. Uno tradicional y otro moderno. El tradicional será del repertorio más o menos común que todos conocemos. El moderno se tomará una canción actual y sobre la base musical se cambiará la letra. Siempre se debe hacer referencia al nacimiento de Jesús y al sentido de la Navidad. No todas las músicas valen ya que no todas la músicas inspiran los mismos sentimientos. De todas formas se dejará a la creatividad de cada grupo. Muy importante la puesta en escena.

 

 

  • o Salir a la calle a cantar. A veces el grupo de catequistas, animadores, familias, se deciden a comunicar el mensaje de alegría por las calles céntricas o del barrio a través del canto de villancicos populares. En Andalucía abundan los coros de campanilleros. A veces, mientras se canta, algunos pueden pedir alguna monedilla para destinar la cantidad recaudada a alguna obra social porque «…quien canta, reza dos veces y es solidario». Es una buena idea repartir pegatinas de ésas que hemos dicho «mensajeros de paz», que podemos pedir en la oficina de misiones de la diócesis.

 

  • o Cantar allí donde nadie canta. Aunque durante el año debemos de buscar momento para compartir nuestro tiempo con aquellos que se encuentran solos, ahora en la Navidad, nunca mejor dicho, debemos de hacernos presentes. Es el momento para cantar en los hospitales, en las casas para ancianos, en los centros de día, en el centro de la plaza del barrio. El canto no tiene fronteras y crea comunión. Se rompen las paredes y recrea un perfecto portal en donde Dios se hace presente entre aquellos que escuchan y por qué no, entre aquellos que cantan. Como habéis visto iniciativas en torno a la música no deben de faltar para que nuestro anuncio sea una verdadera operación triunfo.

■ Representaciones de la Navidad

Pensar en montar un Belén Viviente puede ser una genial idea para movilizar a chicos y grandes. Alguien se puede encargar de ver la modalidad:

  • o estática: bueno, esto de estático es un decir, pero en algunos barrios a través de la asociación de vecinos, con la ayuda de los comerciantes se recrea en algún rincón o plaza un pequeño portal con un horario en donde encontramos a un buey, incluso a una mula. Algunos jóvenes o niños pueden hacer de San José y María. Otro de angelito, de pastores. Otros pueden hacer como que vienen de la compra, con los cántaros. Todo esto ambientado con música navideña. Si es en un local, la entrada se puede destinar a algún proyecto social. Habrá que pensar en el vestuario, en los turnos de actores. Quizás a la salida se les pueden entregar a todos pegatinas o alguna estampa con una invitación a vivir la Navidad.

 

  • o dinámica: aquí me refiero a algunas representaciones que se podrían hacer con diálogos, cambios de escenas, juego de luces. Siempre hay gente artista a quien se le da muy bien eso de componer música a base de mezclas, diálogos. Lo importante no es solamente el resultado final. Lo importante es el trabajo de construcción de la obra entre todos: el quedar por las tardes o los fines de semana para ensayar, el mentalizarnos sobre este momento como compromiso misionero, el dedicar nuestra navidad para anunciar la navidad a través de nuestra representación. Se pueden colocar carteles en las afueras del colegio, en la parroquia, anunciando el horario de las actuaciones. Se puede colocar música de fondo, mandar los datos a los periódicos, llamar a la televisión local, hacer carteles, octavillas, alguna estrella grande con luces, anunciando el lugar e iluminando a los posibles espectadores.

■ Cena de Navidad

En Navidad se cena muchas veces procurando cuidar la comida. Es el momento de invitar a nuestros familiares, amigos. Siempre tenemos preparada una bandeja con dulces típicos para ofrecer a nuestros cercanos. Sería bueno pensar en cómo vamos a celebrar la cena de Nochebuena. Pensar en la decoración es también pensar en cómo nos vamos a preparar para vivir interiormente. Podemos hacer de nuestra cena una cena solidaria. ¿Cómo? Sentando en nuestra cena a alguna persona, algún vecino solo, alguna familia. Podríamos hacer una cena solidaria en los locales del Centro Juvenil o en la parroquia, en dónde destináramos parte del dinero recaudado entre todos a comprar los alimentos necesarios para una noche santa y a su vez solidaria. Podríamos comenzar en casa con alguna oración, en un ambiente de oscuridad donde reine únicamente una luz junto a la Palabra. El inicio del Evangelio de Juan puede venir bien. Si se cena en los locales de la parroquia o en el centro juvenil podremos preparar después todos juntos la celebración de la Eucaristía. Tendremos que hacer campaña para dar sentido a este «comer» nuevo. Hay tradiciones muy arraigadas, en donde las familias se reúnen en la casa del abuelo. A lo mejor se podrían inventar nuevas tradiciones que llamasen particularmente la atención en el barrio por la novedad de la propuesta. También puede ser ocasión para tener cenas solidarias y de silencio durante toda la Navidad. Comer algo sencillo e ir meditando en tantas personas que sufren con las que el Hijo de Dios se ha hecho solidario. Antes se podría tener algún tiempo de silencio a través de la predicación de alguien a quien hemos invitado a que nos provoque sobre esta actividad. Será esta cena un momento de oración y contemplación del Dios-con-nosotros.

■ Celebraciones de fin de año

En la plaza de San Pedro todos los años se realiza en la noche del 31 un momento de vigilia y oración para recibir el año nuevo. Se reúnen muchos jóvenes con antorchas, esperando el nuevo amanecer. Esta experiencia la podemos recrear en dónde vivimos. Frente a las alternativas de macrofiestas insípidas, podemos pensar en vivir la última noche del año con un grupo de amigos en alguna casa, o en el centro juvenil. Preparamos juntos de comer, ambientamos el lugar. Dedicamos tiempo para la oración con cantos, con momentos de silencio. Cuando lleguen las doce de la noche, cantar un canto de acción de gracias. A veces, algunas comunidades parroquiales han celebrado como acción de gracias en ese momento una eucaristía. Es el momento para hacer una fiesta diferente, con cantos que hablen de la vida, con el repertorio de muchos cantautores. Siempre hay entre nosotros alguna voz privilegiada que lleva el acorde dominante y que anima el momento.

■ Celebraciones de los Reyes Magos

            Se realizan ya los tradicionales amigos invisibles o reyes invisibles entre los miembros de la familia, en el grupo de catequesis, entre los catequistas, en la clase, en la comunidad religiosa. Se puede pensar en la «carta a los Reyes Magos solidaria» en donde los participantes escriben a los Reyes solicitando un mundo mejor. La carta tiene también un sentido de revisión del año, de mis actitudes, de mis compromisos. Es un termómetro de mi vida. Pido para los demás, no sólo para mí, y especialmente me acuerdo de los que no pueden pedir, por eso yo escribo y pido. Si se escriben las cartas, ha de haber un lugar para la recogida de mensajes. También un horario donde los pajes reales puedan recoger las sugerencias. Estos pajes reales pueden ver las necesidades del barrio y plantear un proyecto solidario que se puede comunicar en las eucaristías dominicales. Se hace la publicidad y se convoca a los interesados. El día 6 de enero se anuncia lo recaudado o el inicio del proyecto solidario en donde los cristianos vamos a comprometernos en el nuevo año como comunidad parroquial, colegial o como centro juvenil.

Podíamos pensar en organizar una cabalgata con coches, al modo de la comentada cabalgata de la solidaridad en donde podemos visitar el barrio llevando alegría y caramelos que se reparten y tiran desde los adornados coches del cortejo real. Podemos acompañar a los coches con jóvenes en bicicletas, disfrazados de payasos, con octavillas con mensaje de felicidad y de compromiso a favor de los demás. Si lo organizamos bien, podríamos ir a las casas para ancianos con el fin de entregarles regalos, o a los hospitales visitando a los niños enfermos, a los que están solos.

La Eucaristía de ese día puede ser el motor de la cabalgata, en la mañana de Reyes. Si contamos con una banda de música, antes se podría realizar el pasacalles en el barrio anunciando la cabalgata. Es el momento del compromiso. Seguramente hemos podido recaudar juguetes que ya no se usan. Los hemos arreglado y ahora podemos ofrecerlos a otros. También, por qué no, comprar otros juguetes nuevos y depositarlos en el fondo común de la parroquia que sabe las necesidades. Antes se ha constituido un grupo que organiza la recogida de juguetes y, después, piensa en la entrega y la fiesta. A veces los juguetes se pueden ir colocando en el belén de la parroquia para esos «niños» cuyas estrellas no brillan.

La celebración de la Eucaristía debe de estar bien preparada, con signos que nos ayuden a reconocer la Epifanía de Jesús en los detalles de la vida ordinaria, en la vida que a veces se nos plantea tan rutinaria.