Voluntariado en la amazonia peruana

Después de haber realizado el curso de formación que nos proporcionó Jóvenes y Desarrollo, el pasado mes de agosto fuimos a San Lorenzo, en la amazonia peruana. Con muchas ganas de aprender de todas las personas de allí y poder aportar nuestro granito de arena. Allí trabajamos en el oratorio junto con los animadores. Llevando a cabo gymkhanas, juegos, campeonatos deportivos y cualquier actividad con los niños/niñas y jóvenes de la zona. Una experiencia muy positiva para nosotros, y los niños y niñas se mostraron muy acogedores y agradecidos de que estuviésemos allí. Les recordamos con gran cariño. También llevamos la formación de animadores, dándoles herramientas para tratar con los jóvenes e ideas de actividades y dinámicas para los grupos de fe y catequesis.

Por otro lado, también realizamos talleres de crecimiento personal en los institutos dirigidos a adolescentes de 2º y 3º ESO. Nuestra labor era trabajar con ellos temas como el bullying, la autoestima, la aceptación, los prejuicios y el respeto, entre otros valores.

A pesar de ser una realidad muy diferente a la nuestra, y toda la dificultad que eso conlleva para nosotros, el taller tuvo una estupenda acogida y todos aprendimos con estas sesiones. A parte de estas actividades, a veces, había que ayudar de cualquier manera y en cualquier ámbito, pasando de ser animadores, a cocineros y a instaladores eléctricos de paneles solares.

No importa si estás más o menos formado, la ilusión y las ganas de ayudar sirven de mucho más de lo que creemos.

Queremos agradecer, desde estas líneas, a los salesianos que nos acompañaron en esta aventura; los padres salesianos Martin Quijano y José Campsa, que estuvieron coordinando nuestra labor pastoral con los jóvenes de San Lorenzo. No podíamos concluir sin mencionar al salesiano coajutor José Gallego, que actuó como un padre para nosotros, cuidándonos y estando pendientes de nosotros en todo momento.

En definitiva, resultó una experiencia dura pero muy gratificante con la que pudimos hacernos eco de la gran labor salesiana que hay detrás de todas estas realidades tan alejadas, pero a la vez tan cercanas para nosotros.

Amaia Vidal y Mikel Guerrero
Animadores de la Parroquia San Juan Bosco de Rentería